Las Propiedades

Un extracto del polen, la cernitina, se usa contra la gripe, los trastornos urinarios y el sarampión.
El polen puede curar la anemia en los niños y los estreñimientos en los adultos.
Es reconstituyente, tónico y energizante.
Equilibra y regula las funciones orgánicas
Combate la diarrea
Es desintoxicante
Cubre deficiencias en la alimentación: aporta minerales y proteínas
Se utiliza para combatir el reumatismo, la falta de apetito y el desgano sexual.
Es útil para combatir la pérdida de peso, la calvicie y la resequedad y fragilidad de la piel.
Fortalece los vasos sanguíneos
Se utiliza para tratar la neurastenia, los estados depresivos y el insonmio.
Es un buen remedio contra la arteriosclerosis, la pérdida de memoria y la anemia.
Combate la fatiga ocular

El polen en estado puro puede obtenerse en las tiendas especializadas y en los consultorios médicos. Se comercializa en la forma de pelotitas de diferentes colores, entre los que predominan el amarillo y el naranja.

Al igual que la miel, el polen contiene antibióticos naturales y no pierde sus propiedades durante el tiempo que está almacenado.

Como se puede observar es un maravilloso producto natural que puede constituir parte de nuestra dieta diaria. Como se mencionó en el primer artículo, SOMOS LO QUE COMEMOS, y eso no debemos olvidarlo nunca.