Hay que terminar con el individualismo del productor

El individualismo que caracteriza al apicultor, se vuelve su peor enemigo.
No existe mentalidad corporativa.
1) Producen aceptables cantidades de miel,
2) Está reconocida como una de las mejores mieles del mundo.
3) El consumo interno es mínimo.
Ante estas condiciones, unidos, debían vivir como reyes, y están esperando un cambio, para poder imaginar rentabilidades, que luego de las roban de arriba de la mesa.
Cada personaje que viene con una idea nueva, y sobre todo en el aspecto sanitario, es un nuevo maestro, que les hace equivocar una vez más el camino.
Las abejas no necesitan que les den una mano, sencillamente que le saquen las manos de encima.
Vuelvan a las fuentes de conocimiento, despojadas de los inmorales intereses económicos que lideran todas las acciones.

César Augusto García Perito Apícola.
Balcarce Argentina