07/03/08

"UNA ESPECIE EN EXTINCIÓN"

Luego de cinco años consecutivos de actividad apícola, la única conclusión a la cual puedo llegar es que la apicultura es rentable para los que venden materiales, implementos, medicamentos, las organizaciones que brindan cursos de aprendizaje y entrenamiento con cursos pagos y los grupos de acopiadores con poder económico.
Los pequeños productores nos desgastamos física y económicamente entre las normativas de los organismos que pretenden regular la actividad de forma arbitraria, el clima, las enfermedades, los inexplicables despoblamientos, los sojeros con sus fumigaciones y finalmente el precio del mercado que, por supuesto, es manejado por los grupos de poder de los acopiadores. Ante tal panorama sólo puede pensarse que somos una especie en extinción.

Pereira, Margarita