El suicidio de los Apicultores

Escribe:
Dr. Angel Gargiulo

El suicidio de los apicultores argentinos

Una vez más en este insólito país lleno de paradojas, mientras se habla de reactivación, de
competitividad, de producción, una institución estatal:
el SENASA se prepara para asestar un golpe mortal al sector.
Se trata como tantas veces ha ocurrido en esta Argentina que nunca termina de asombrarnos, de exigir y aplicar una normativa, la 220/95 que puede leerse en detalle en el archivo adjunto.
En la misma se exige para la extracción de la miel instalaciones costosísimas que quedan fuera del alcance del pequeño y mediano apicultor, invocando normativas de calidad que no se exigen "en ningún lugar del mundo", además de gravaciones impositivas que llevarían a la destrucción completa de este sector productivo. Ver archivo adjunto art. 3
Este gobierno tiene la oportunidad de eliminar una reglamentación inicua, decretada en el año 95 , e inspirada en el más genuino estilo menemista. Tiene la oportunidad histórica de frenar un proceso de demolición de nuestro aparato productivo nacional, de endeudamiento y enajenación sin precedentes que se inició allá en el lejano reinado de Martinez de Hoz y que continúa bajo la égida reiterativa de Cavallo.
Casualmente el sector que es destruido con estas mediadas absurdas, inconsultas, perversas, malintencionadas y paridas por los lobbies enquistados en el sector, constituye más del 80 % de
la producción apícola del país.
Este 80 % se hizo con empresas de familia que posicionaron a nuestra Nación sin pedirle nada a nadie, dentro de los primeros puestos en volumen y en calidad de mieles en todo el planeta.
Es como si hoy se destruyera a la ganadería nacional.
¿Quiénes se benefician con estas medidas rechazadas por unanimidad en el sector?
Debería ser esto objeto de investigación periodística ya que a ojos vistas huele a corrupción, a connivencia, a sobornos, a arreglos, a todo lo que hoy debiéramos extirpar de esta Argentina moribunda.
De esta manera "algunos pocos" serían los "bendecidos" para que en sus salas se extraiga toda la miel del país. En total solo veinte en el país. Estos tendrían arbitrio absoluto para exigir las condiciones y los precios de la extracción, dando por el traste con los costos de quienes tuvieran que establecer esta relación de dependencia forzosa con ellos, por no contar con el capital cuantioso necesario para extraer la miel bajo estas "normativas inventadas por unos pocos vivos". De esta manera eliminan a la competencia convirtiéndola a su vez en mano de obra esclava "sin relación de dependencia" y sujeta a sus caprichos y simpatías puntuales.
Estas normativas merecen ser denunciadas como un crimen, como un genocidio de los trabajadores del sector ya que el derecho a trabajar (que contempla nuestra constitución) está ligado al
derecho a la vida.
Invitamos a toda la población a interiorizarse y a tomar conocimiento, que si se intentara implementar esta normativa decretada en el gobierno anterior, una vez más el Estado Argentino, se comportaría a través de sus organismos, como enemigo del Bien común, desarticulando una de las pocas y mejor conservadas reservas productivas de nuestra Nación.
A los señores legisladores los invito también, a que dentro de sus ocupadísimas agendas se enteren a quienes nos toca morir ahora.
Y convendrán conmigo que si vamos al cadalso estas normativas son tan "legales" como el "derecho de pernada" o de "Primma nocte", esto es, según algunos códices medievales, el derecho que tenían los señores feudales de pasar la primera noche de bodas con las campesinas de sus tierras.
Esta medida no resiste la menor lógica del derecho natural.
Por tanto la resistiremos.
Al momento en que esta carta halla sido leída, ya habrá sido enviada a todos los centros de referencia mundial de la apicultura , a la presidencia de la Nación, a todos los diputados y senadores argentinos, a todos los gobernadores de provincia, a todos los medios de comunicación del país y a los más relevantes del extranjero, a los organismos de derechos humanos, a los más
importantes estudios jurídicos de país y especialmente a todos sus ciudadanos...
Al menos si nos van a ejecutar, que sea con suficiente público...
Que este crimen contra hijos de este país...
...tendrá testigos.