INFORME TÉCNICO

Anatomía de la
abeja melífera V.

Canal alimentario
Glándulas de secreción
Sistema excretor
Los cuerpos grasos

 


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20/06/03

Canal alimentario

En el estado larval, el canal presenta tres partes: El mesenterio o estómago embrionario, situado en el medio del cuerpo; y pequeños hoyos o hendiduras que aparecen en los extremos, y corresponden a la boca y al ano. Al agrandarse, estas concavidades dan nacimiento al estomodeo y al proctodeo respectivamente (Fig.1). Sus extremos interiores se vinculan con el mesenterio, al que finalmente se unen, formando un solo tubo. Estas tres regiones recibirán luego el nombre de intestino anterior, medio y posterior. El intestino posterior no se conecta con el intestino medio hasta que la larva, totalmente desarrollada, no tome su última comida y se puedan evacuar los excrementos acumulados en el intestino medio.


Figura 1. Desarrollo del canal alimentario en el embrión: A, el mesenterio
(intestino medio) contiene los residuos de la yema del huevo y el estomodeo y el proctodeo empiezan a aparecer como depresiones en los extremos del embrión. B: el estomodeo y el proctodeo continúan abriéndose paso y los tubos de Malpighi se desarrollan desde el extremo anterior del proctodeo. C: la situación en el momento de la eclosión: el estomodeo (intestino posterior) está conectado con el intestino medio y el proctodeo (intestino anterior) está en contacto, aunque no conectado con el intestino medio.

El canal alimentario de la abeja adulta es más complejo (fig. 2 ). Detrás de la boca se halla el cibario, que consiste en una cámara muscular alargada. Los músculos ubicados en la parte interior del clipeo y en las paredes del cibario hacen que éste se dilate cuando ellos se contraen; otros músculos opuestos del cibario hacen que éste se comprima. Su accionar hace que dicho órgano active como una bomba, llevando líquido a través del canal hacia la probóscide.  

Figura 2

Tanto en la cabeza como en el tórax existen glándulas llamadas salivales, poscerebrales y torácicas. Estas glándulas segregan la saliva y la conducen a la base de la lengua o glosa, para incorporar al néctar libado las enzimas del desdoblamiento de los azúcares.
La faringe es la primera parte del intestino medio. Se trata de un conducto que se une a la segunda parte, llamada esófago, que es un tubo delgado que, desde la cabeza, llega al estómago, atravesando el tórax. En el estómago se ensancha y forma el buche melario.
Cuando está lleno de miel, el buche melario ocupa casi todo el estómago, posee músculos que lo rodean y lo contraen cuando está vacío. La máxima capacidad del buche es de 100 miligramos pero el término medio es de 20 a 40. Esto significa que 0,5 kg. de miel equivalen entre 12.000 y 24.000 viajes.

En el interior del estómago existe una válvula, denominada proventrículo, que sirve para retener el exceso de granos de polen que puede contener el néctar.

Esta válvula tiene unos cortes cruzados que la dividen en cuatro labios triangulares, que pueden abrirse y cerrarse (figura. 4).

 

Figura 4

Los gruesos bordes están cubiertos por hileras de pelos que apuntan hacia el estómago. Además, la válvula posee en su base unos sacos destinados a recibir los granos de polen, junto con el néctar. Los primeros quedan retenidos por los pelos que actúan a manera de filtros, mientras que el néctar se devuelve al buche. Cuando los sacos están llenos de polen, la masa pasa otra vez al estómago.
La parte posterior del proventrículo consiste en un pequeño y delgado tubito que entra libremente en el mesenterio, vale decir que no está adherido al final sino en el medio, quedando colgado en el mismo. Esta parte es muy importante, pues al menor movimiento que efectúa la abeja para regurgitar el néctar que lleva en el buche melario, se pliega contra las paredes del mesenterio, cerrándose e impidiendo que el alimento vuelva al buche una vez que entró en el estómago.
La parte siguiente del canal alimentario es el ventrículo o estómago propiamente dicho, que es una derivación del mesenterio del embrión. Se trata de un tubo largo, ancho, de forma espiralada, ubicado en forma de «U» en el abdomen. Es de color marrón y por el lado exterior se pueden observar los anillos constrictores. Estas fibras musculosas son las que lo contraen en forma intermitente, de manera similar a los movimientos peristálticos del intestino humano. Está recubierto interiormente por un epitelio con gran cantidad de células que contienen enzimas para la digestión de los granos de polen. En este epitelio es donde se produce el ataque del protozoario Nosema apis Zander, causante de la enfermedad conocida como nosemosis.
La parte siguiente es el intestino delgado o procedo, un tubo delgado rodeado de fibras musculosas, que presenta 6 pliegues. A poco de su unión con el ventrículo desembocan en él los tubos de Malpighi.

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