En la parte superior del basitarso está el prensa-polen o auríula (fig.4)

 

En la parte inferior de la tibia se halla ubicado el peine o rastrillo, que trabaja en combinación con el prensa polen. Las corbículas sirven también para transportar el propóleos.

 


 

Fig. 4

Pan de pólenes que cosecha la abeja.

 

 



 

Fig. 5

 

El polen recolectado por las abejas (fig.5) se humedece con miel regurgitada desde el estómago, tornándose pegajoso; en ese estado se pasa a las patas posteriores, donde los cepillos que allí se encuentran lo mezclan con polen seco. Durante el vuelo, la abeja frota sus patas posteriores y retira el polen de los cepillos de cada pata con el rastrillo de la pata opuesta.
Este rastrillo consiste en una fila de espinas anchas y puntiagudas, similares a los dientes de un peine, ubicadas en la tibia. Desde el rastrillo el polen cae en la aurícula; donde queda retenido por una hilera de pelos (Fig 6).

Región interna del primer tarso de la pata posterior que donde se encuentran las distintas hileras de los cepillos que utiliza la abeja en la cosecha de polen.

 

 

 

Fig. 6

 

La unión tibio-tarsal, llamada comúnmente "prensa-polen", se cierra a continuación por medio de la flexión del tarso, y el polen de la aurícula queda aplastado. El polen entonces emerge por el lado exterior de la pata, donde lo retienen los pelos largos y curvos de la corbícula de la tibia. Luego las patas del medio convierten a las cargas en masas compactas. Ya en la colmena, las patas del par del medio descargan las pelotitas de polen, y las ubican en las celdas, para que otras abejas obreras lo almacenen definitivamente.
Para el transporte del propóleos también intervienen las patas. Las abejas retiran el propóleos de las yemas de los árboles con la ayuda de las mandíbulas lo toman en pequeñas cantidades que luego pasan a una de las patas anteriores. La pata trasera del mismo lado se empuja hacia adelante, mientras la pata del medio presiona el propóleos hacia el interior de la corbícula. Ya en la colmena, otra abeja descarga a la recolectora. Las patas traseras se utilizan para retirar las escamas de cera secretadas por las glándulas ubicadas en el abdomen. Las placas o escamas se desprenden por medio de los cepillos del polen y se empujan hacia atrás. La cera se retira de las patas con las mandíbulas y, luego de amasarla, las abejas la emplean en la construcción del panal.