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INFORME
TÉCNICO
Anatomía
de la
abeja melífera III.
Las
patas y las alas son dos de los miembros fundamentales del cuerpo
de la abeja que además de permitirle la locomoción
son las herramientas de trabajo.
Sepa cómo están formadas, cómo funcionan y
cómo ingeniosamente las abejas las utilizan.
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Gentileza:
Silvia Farioli
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www.apicultura.entupc.com 29/05/03 - Las
Patas: La
abeja posee tres pares de patas, que además de cumplir con
la función de locomoción son las herramientas indispensables
para la recolección y el transporte de polen, propóleos
y cera; y son las responsables de la limpieza de las antenas de
la abeja (fig. 1).
Referencias:
a- Tercer par de patas.
b- Segundo par de patas.
c- Primer par de patas.
1- Pelos limpiadores de antena.
2- Prensa de polen.
3- Pelos. |
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Fig.
1
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El primer par
es el más corto, en tanto que las que componen el tercer
par son las más largas, siendo sus secciones (artejos) los
de mayor dimensión.
Las patas son articuladas y se dividen en varios segmentos. Sus
nombres, a partir del tórax son: la cadera o coxa, que se
une al cuerpo por medio de una cavidad articular; el trocanter que
es un pequeño artejo de forma cónica que une la cadera
con el femur; el femur, que está formado por una pieza larga
y robusta, provista de pelos; la tibia, que presenta un extremo
agudo que se articula con el femur y termina en otra zona ensanchada
y amplia en su parte inferior, lo cual le da el aspecto de un triángulo;
el tarso, formado por cinco artejos (tarsitos) de los cuales el
primero (basitarso) es el más desarrollado, de un largo aproximado
al de la tibia, de forma cuadrangular (fig. 2).
Referencias:
1- Coxa.
2- Trocantes.
3- Fémur.
4- Tibia.
5- Tarso.
6- Corbícula.
7- Uñas.
8- Empodium.
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Fig.
2
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El segundo,
tercero y cuarto artejos decrecen paulatinamente de tamaño
y poseen cada uno de ellos una base con ápice agudo. El quinto
artejo (pretarso) también es estrecho, pero es más
largo que los anteriores. Este segmento está provisto de
dos uñas con las cuales la abeja puede aferrarse a superficies
ásperas; entre estas dos uñas se encuentra el arolio,
a la manera de una almohadilla que le permite a la abeja adherirse
a superficies lisas.
Las patas de la abeja, además de ser órganos de la
locomoción, funcionan como elementos de limpieza y de trabajo,
para lo cual están provistas de dispositivos especiales.
En las patas protorácicas está ubicado el limpia-antenas,
dispositivo muy necesario pues, en las antenas se encuentran ubicados
importantes órganos sensitivos. En la parte inferior de la
tibia existe una especie de espolón ensanchado por dos plaquitas,
llamado fíbula, que puede cubrir la cavidad mencionada.
Para limpiar la antena, la abeja la introduce en una concavidad
ubicada en la parte superior del basitarso y con una flexión
la aprisiona allí con el espolón; luego tira hacia
adelante, haciendo deslizar la antena por dentro. Para efectuar
la limpieza con mayor prolijidad, la concavidad tiene en su interior
una apreciable cantidad de pequeños pelos quitinosos. Todos
los individuos de la colonia poseen este dispositivo. Los pelos
del basitarso de esta pata se utilizan a manera de cepillo para
quitar el polvo, polen o cualquier otro elemento de la cabeza. El
basitarso del segundo par de patas, que es algo aplanado, está
recubierto en su interior con pelos que actúan como cepillos
para retirar el polen del tórax y pasarlo a las patas posteriores.
El tercer par de patas posee uno de los aparatos más sofisticados
que existen en el cuerpo de la abeja; se trata del mecanismo para
recolectar polen y transportarlo hasta la colmena. Para ello la
tibia del tercer par está muy ensanchada y en su parte externa
inferior tiene una depresión denominada corbícula;
está rodeada de fuertes pelos quitinosos, curvos, que ayudan
a sostener la carga de polen que transportan(fig 3).
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Se
observa los distintos segmentos de la pata posterior de la
abeja y el pancito de polen adosado en la región de
la corbícula de la tibia.
Fig.
3
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