www.apicultura.entupc.com 23/05/03 - La abeja melífera
adulta está conformada sobre un plan general altamente especializado
y por esta razón está provista de mecanismos y accesorios
que le posibilitan la vida adaptada a su manera particular.
Por eso, al estudiar la abeja, mientras tenemos que prestar atención
a su organización fundamental de insecto, corresponde considerar
como de especial importancia la estructura y las modificaciones
de los órganos que adaptan a la abeja a su forma de vida
y la diferencian de otros insectos.

Fig.
1
1. Cabeza / 2. Estigmas o espiráculos / 3. Alas / 4a- Primer
par de patas
4b. Segundo par de patas / 4c. Tercer par de patas / 5- Tórax
6. Abdomen / 7. Pelos limpiadores antena / 8. Prensa polen
En su estructura
general la abeja se parece a cualquier otro insecto aunque su forma
se encuentra oscurecida por la densa capa de pelos con que está
cubierto su cuerpo. La capa externa de la abeja es especialmente
mullida: La mayoría de los pelos son como plumas, ya que
el tubo o raquis de cada pelo tiene muchos ramales cortos.
La cabeza del insecto lleva los ojos, las antenas y los órganos
de la alimentación. Se encuentra unida a la próxima
división del cuerpo, el tórax , por un cuello fino
y flexible. El tórax y la tercera sección del tronco,
o abdomen, se componen de una sucesión de anillos, llamados
segmentos. En la mayoría de los insectos el tórax
consiste únicamente en tres segmentos, pero en la abeja e
insectos relacionados incluye cuatro, que son (fig.1) el protórax
(1), el mesotórax (2), el metatórax (3) y el propodeo
(I).
El propodeo
de la abeja es el primer segmento de la mayoría de los demás
insectos. El protórax lleva el primer par de patas; el mesotórax
y el metatórax, además de llevar cada uno un par de
patas, sostienen también dos partes de alas. El tórax
es evidentemente el centro locomotor del insecto. Un pecíolo
corto, el pedúnculo, adhiere el tórax al abdomen que
contiene los principales órganos internos y lleva el aguijón.
Los órganos
de alimentación de la abeja se componen de partes idénticas,
como en los saltamontes o en los grillos, pero son muy diferentes
en su forma porque en la abeja están adaptados a la ingestión
de polen, al igual que al alimento líquido a obtenerse de
las profundidades de las corolas de las flores (néctar),
mientras que los insectos como los saltamontes y los grillos, simplemente
quitan el alimento sólido con un mordiscón, lo mastican
y tragan partículas.
Las alas de
la abeja se encuentran adaptadas para el vuelo rápido y también
para mantener una carga. Las patas se hallan modificadas en su estructura
para varios usos, aparte de la locomoción. El aguijón
de la abeja representa el ovipositor de otros insectos femeninos,
suficientemente remodelado en su estructura como para aguijonear
e inyectar veneno en lugar de huevos.
La mayoría
de los órganos internos de la abeja son muy similares a los
de otros insectos, pero el canal alimenticio tiene una adaptación
especial para llevar néctar o miel. El sistema respiratorio
se encuentra muy amplificado. La reina tiene los ovarios tan altamente
desarrollados, que es capaz de producir un elevado número
de huevos que pueden ser despedidos en forma continua durante largos
períodos de tiempo.
Glándulas especiales, situadas en la cabeza, producen una
rica sustancia para la cría. Las glándulas del abdomen
producen cera para la construcción del panal.
Cerca del extremo del abdomen se encuentra una glándula que
segrega un olor que transmite información de las abejas entre
sí.
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