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El descubrimiento de la millonaria maniobra habría generado
posiciones encontradas, entre diferentes organismos australianos
vinculados con el comercio apícola y hasta se produjeron
amenazas de muerte y “aprietes” a quienes hicieron públicas
las denuncias. Como si esto fuera poco, también existen sospechas
sobre triangulación de jalea real, obviamente contaminada.
Triangulación,
contrabando, millones de dólares y miles de toneladas de
miel contaminada conjugan un escándalo de enmarañados
intereses capaces de llegar hasta las amenazas mafiosas, en medio
del comercio internacional de miel entre Estados Unidos, China,
Australia y otros países.
Las primeras informaciones salieron a la luz a partir de un artículo
de uno de los medios de comunicación apícolas más
reconocidos de Estados Unidos, un país cuya producción
apícola y comercialización intena y externa está
siempre muy condicionada por reparos arancelarios, subsidios, barreras
comerciales y paraarancelarias que garantizan una rentabilidad forzosa
de unos sectores internos sobre otros y, especialmente, sobre otros
países. (ver).
En este sentido, los hechos descriptos en beeculture.com pueden
estar en total consonancia con la realidad, sin embargo no se puede
dejar de tener presente los perjuicios que la miel importada a bajos
precios le ocasiona a los productores yanquis y la capacidad de
presión que ellos tienen sobre sus autoridades. Por lo tanto
el análisis del tema merece sobradas cautela y perspicacia.
Según la información recogida, a través de
una investigación se confirmaron las sospechas que –sustancialmente-
Australia habría triangulado miel a Estados Unidos. Se corroboró
que en el período 2001-2002, fecha cuando se le aplicó
la sanción a China por el uso de antibióticos nocivos
para la salud humana, alrededor de 2.228 toneladas de miel del primer
exportador mundial fueron vendidas a Estados Unidos a través
de Australia.
A razón de 2.400 dólares la tonelada se trata de un
negocio ilegal de una magnitud superior a los 5 millones de dólares.
Como para confirmar las sopechas, durante el mismo período
los movimientos de importación y exportación de Australia
sufrieron importantes y “sugestivas” alteraciones.
En
medios de comunicación dedicados al agro australiano se puede
comprobar que ese país normalmente importa una cantidad relativamente
pequeña de miel (ver cuadros). En el período 2001-02,
la producción australiana fue diezmada por una de las peores
sequías de su historia. Por esta causa aparente, los importadores
australianos de miel incrementaron sus compras para re-exportar
y cumplir con sus contratos comerciales. Así, durante 2001-02,
las importaciones de China, que oscilaban entre dos y 6 toneladas,
aumentaron a 751.
Sin embargo, y ahora sin explicaciones, las exportaciones a Estados
Unidos se elevaron de 108 toneladas en 1999-2000 y 168 en 2000-2001
a 2334 toneladas en 2001-02, aún cuando la producción
australiana había disminuido marcadamente. (ver cuadros)
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| Durante
las restricciones de EEUU contra las mieles chinas, inesperadamente,
Australia aumentó sus importaciones y exportaciones
de manera vertiginosa. |
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Las importaciones de miel china en Estados Unidos bajaban cuantiosamente
al compás de las restricciones comerciales, mientras que
las australianas aumentaban estrepitosamente al compás de...
las triangulaciones.
La gravedad del hecho se profundiza porque parte de esa miel habría
estado contaminada con clorafenicol, antibiótico nocivo para
la salud humana.
Pero en este asunto con múltiples aristas China y Australia
no serían los únicos implicados.
Las importaciones desde Singapur entre 1999 y 2001 eran equivalentes
a cero y no es para sorprenderse –dice el artículo
de la web- considerando que Singapur no tiene abejas. Pero de repente,
justo cuando Estados Unidos no podía comprar miel china (2001-02
) ese país vendió 1447 toneladas y se convirtió
en el cuarto exportador mundial.
Aunque no se puede confirmar, existen indicios que India, Tailandia,
Vietnam, Pakistan, Turquía y Malasia son otros de los países
que según el informe también estarían utilizando
miel china para sus negocios de exportación.
Posiciones
encontradas
Cuando la triangulación de miel contaminada salió
a la luz, distintos organismos oficiales y privados habrían
reaccionado. En la nota publicada por Bee Culture Magazine se
involucra a varios, como el Departamento Aduanero Australiano,
la Industria de Miel de Abejas Australiana, gobernantes e industriales.
Algunos aparecen implicados, a otros se los describe como denunciantes
de los primeros y muy ofuscados por permitir el ingreso al país
de miel contaminada, consentir la triangulación y el
consecuente daño a la comercialización australiana
de miel y al sector productivo de la apicultura.
Las posiciones son diversas y controvertidas. Gobernantes e
industriales habrían argumentado que la miel nunca entró
oficialmente a Australia, aunque sí fue embarcada desde
allí. Coincidieron en que si esto ocurrió los
volúmenes no debieran haberse incluido en las estadísticas
de importación y exportación. Esto es decir algo
como: “Está bien, contrabandeemos miel de China
a Estados Unidos, pero al menos no lo incluyamos en las estadísticas
oficiales”. |
| También
la jalea real |
| Apicultores
australianos habrían manifestado que
obtuvieron información acerca de jalea
real con certificado de origen australiano
que habría reaccionado en forma positiva
a un test europeo de clorafenicol. La droga,
aparentemente, no sería utilizada en
Australia, lo que indicaría que el
producto que fuera adquirido en Europa es
de origen chino y luego re-etiquetado. |
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Aunque
por otra parte, representantes de algunas entidades admitieron conocer
que la miel china fue importada por Australia, procesada como producto
australiano y reembarcada a Estados Unidos, pero no pudieron confirmar
la cantidad de cargamento contaminado con clorafenicol que transitó
a través de aquel país.
Autoridades oficiales habrían asegurado que a toda la miel
que se importa, se le analiza el contenido de ese antibiótico
y que en todo caso el problema de contaminación le atañe
a los países importadores.
Según Beeculture, la denuncia llegó a cuestionar la
posición del Ministro de Agricultura australiano Warren Truss,
quien aparentemente conocía el problema desde hacía
tiempo y no tomó las medidas del caso.
Representantes de la actividad apícola australiana habrían
manifestado que el asunto tiene el potencial de causar un grave
daño a la reputación de los productores de miel; “Mr.
Truss debe dejar de ignorar el problema y actuar para proteger la
integridad del comercio de miel de Australia”, habrían
expresado. En tanto, Truss habría asegurado que la fuerza
de la ley recaerá sobre los culpables e instó a aportar
pruebas a quienes las posean.
Autoridades australianas aseguraron estar implementando todos los
mecanismos posibles para llegar a la verdad. “Estamos sumamente
preocupados. Sabemos que tenemos un producto calificado. No queremos
nuestra marca destruida por una mezcla ilegal con miel china y denominada
miel australiana”, manifestaron.
“Apriete”
mafioso
El millonario alcance del contrabando de miel, agravado por la contaminación
del producto, se volvieron contra el denunciante, un industrial
australiano de la miel, que reveló las informaciones iniciales.
El industrial, cuyo nombre no habría trascendido por cuestiones
de seguridad pero sería un importante representante de la
industria de miel australiana, primero fue amenazo de muerte. Después
–como para que comprendiera que la cosa iba en serio- su esposa
y uno de sus hijos sufrieron las consecuencias de una inexplicable
falla en los frenos del auto en el que se conducían.
En un primer momento, no se podía creer el origen de tamaños
hechos, pero posteriormente se pudo deducir la vinculación
con la triangulación. Los nefastos incidentes se produjeron
después que advirtiera que la re-exportación de miel
china tenía el potencial de “destruir nuestra industria,
no sólo perjudicarla”.
Otro importante representante de la industria australiana sostuvo
que no le sorprenden estos hechos ya que “hay muchos dólares
implicados”.
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