TRIANGULACION POR AUSTRALIA
Contrabando
de miel china, y contaminada, a USA
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(12/08/03) Un oscuro entramado en torno al comercio internacional de la miel con Estados Unidos en el que estarían involucrados varios países, principalmente China y Australia asomó como la punta de un complot con ribetes propios de las peores mafias.

 


El descubrimiento de la millonaria maniobra habría generado posiciones encontradas, entre diferentes organismos australianos vinculados con el comercio apícola y hasta se produjeron amenazas de muerte y “aprietes” a quienes hicieron públicas las denuncias. Como si esto fuera poco, también existen sospechas sobre triangulación de jalea real, obviamente contaminada.

Triangulación, contrabando, millones de dólares y miles de toneladas de miel contaminada conjugan un escándalo de enmarañados intereses capaces de llegar hasta las amenazas mafiosas, en medio del comercio internacional de miel entre Estados Unidos, China, Australia y otros países.
Las primeras informaciones salieron a la luz a partir de un artículo de uno de los medios de comunicación apícolas más reconocidos de Estados Unidos, un país cuya producción apícola y comercialización intena y externa está siempre muy condicionada por reparos arancelarios, subsidios, barreras comerciales y paraarancelarias que garantizan una rentabilidad forzosa de unos sectores internos sobre otros y, especialmente, sobre otros países. (ver).
En este sentido, los hechos descriptos en beeculture.com pueden estar en total consonancia con la realidad, sin embargo no se puede dejar de tener presente los perjuicios que la miel importada a bajos precios le ocasiona a los productores yanquis y la capacidad de presión que ellos tienen sobre sus autoridades. Por lo tanto el análisis del tema merece sobradas cautela y perspicacia.
Según la información recogida, a través de una investigación se confirmaron las sospechas que –sustancialmente- Australia habría triangulado miel a Estados Unidos. Se corroboró que en el período 2001-2002, fecha cuando se le aplicó la sanción a China por el uso de antibióticos nocivos para la salud humana, alrededor de 2.228 toneladas de miel del primer exportador mundial fueron vendidas a Estados Unidos a través de Australia.
A razón de 2.400 dólares la tonelada se trata de un negocio ilegal de una magnitud superior a los 5 millones de dólares.
Como para confirmar las sopechas, durante el mismo período los movimientos de importación y exportación de Australia sufrieron importantes y “sugestivas” alteraciones.

En medios de comunicación dedicados al agro australiano se puede comprobar que ese país normalmente importa una cantidad relativamente pequeña de miel (ver cuadros). En el período 2001-02, la producción australiana fue diezmada por una de las peores sequías de su historia. Por esta causa aparente, los importadores australianos de miel incrementaron sus compras para re-exportar y cumplir con sus contratos comerciales. Así, durante 2001-02, las importaciones de China, que oscilaban entre dos y 6 toneladas, aumentaron a 751.
Sin embargo, y ahora sin explicaciones, las exportaciones a Estados Unidos se elevaron de 108 toneladas en 1999-2000 y 168 en 2000-2001 a 2334 toneladas en 2001-02, aún cuando la producción australiana había disminuido marcadamente. (ver cuadros)



Durante las restricciones de EEUU contra las mieles chinas, inesperadamente, Australia aumentó sus importaciones y exportaciones de manera vertiginosa.

Las importaciones de miel china en Estados Unidos bajaban cuantiosamente al compás de las restricciones comerciales, mientras que las australianas aumentaban estrepitosamente al compás de... las triangulaciones.
La gravedad del hecho se profundiza porque parte de esa miel habría estado contaminada con clorafenicol, antibiótico nocivo para la salud humana.
Pero en este asunto con múltiples aristas China y Australia no serían los únicos implicados.
Las importaciones desde Singapur entre 1999 y 2001 eran equivalentes a cero y no es para sorprenderse –dice el artículo de la web- considerando que Singapur no tiene abejas. Pero de repente, justo cuando Estados Unidos no podía comprar miel china (2001-02 ) ese país vendió 1447 toneladas y se convirtió en el cuarto exportador mundial.
Aunque no se puede confirmar, existen indicios que India, Tailandia, Vietnam, Pakistan, Turquía y Malasia son otros de los países que según el informe también estarían utilizando miel china para sus negocios de exportación.

Posiciones encontradas
Cuando la triangulación de miel contaminada salió a la luz, distintos organismos oficiales y privados habrían reaccionado. En la nota publicada por Bee Culture Magazine se involucra a varios, como el Departamento Aduanero Australiano, la Industria de Miel de Abejas Australiana, gobernantes e industriales. Algunos aparecen implicados, a otros se los describe como denunciantes de los primeros y muy ofuscados por permitir el ingreso al país de miel contaminada, consentir la triangulación y el consecuente daño a la comercialización australiana de miel y al sector productivo de la apicultura.
Las posiciones son diversas y controvertidas. Gobernantes e industriales habrían argumentado que la miel nunca entró oficialmente a Australia, aunque sí fue embarcada desde allí. Coincidieron en que si esto ocurrió los volúmenes no debieran haberse incluido en las estadísticas de importación y exportación. Esto es decir algo como: “Está bien, contrabandeemos miel de China a Estados Unidos, pero al menos no lo incluyamos en las estadísticas oficiales”.
También la jalea real
Apicultores australianos habrían manifestado que obtuvieron información acerca de jalea real con certificado de origen australiano que habría reaccionado en forma positiva a un test europeo de clorafenicol. La droga, aparentemente, no sería utilizada en Australia, lo que indicaría que el producto que fuera adquirido en Europa es de origen chino y luego re-etiquetado.

Aunque por otra parte, representantes de algunas entidades admitieron conocer que la miel china fue importada por Australia, procesada como producto australiano y reembarcada a Estados Unidos, pero no pudieron confirmar la cantidad de cargamento contaminado con clorafenicol que transitó a través de aquel país.
Autoridades oficiales habrían asegurado que a toda la miel que se importa, se le analiza el contenido de ese antibiótico y que en todo caso el problema de contaminación le atañe a los países importadores.
Según Beeculture, la denuncia llegó a cuestionar la posición del Ministro de Agricultura australiano Warren Truss, quien aparentemente conocía el problema desde hacía tiempo y no tomó las medidas del caso.
Representantes de la actividad apícola australiana habrían manifestado que el asunto tiene el potencial de causar un grave daño a la reputación de los productores de miel; “Mr. Truss debe dejar de ignorar el problema y actuar para proteger la integridad del comercio de miel de Australia”, habrían expresado. En tanto, Truss habría asegurado que la fuerza de la ley recaerá sobre los culpables e instó a aportar pruebas a quienes las posean.
Autoridades australianas aseguraron estar implementando todos los mecanismos posibles para llegar a la verdad. “Estamos sumamente preocupados. Sabemos que tenemos un producto calificado. No queremos nuestra marca destruida por una mezcla ilegal con miel china y denominada miel australiana”, manifestaron.

“Apriete” mafioso
El millonario alcance del contrabando de miel, agravado por la contaminación del producto, se volvieron contra el denunciante, un industrial australiano de la miel, que reveló las informaciones iniciales.
El industrial, cuyo nombre no habría trascendido por cuestiones de seguridad pero sería un importante representante de la industria de miel australiana, primero fue amenazo de muerte. Después –como para que comprendiera que la cosa iba en serio- su esposa y uno de sus hijos sufrieron las consecuencias de una inexplicable falla en los frenos del auto en el que se conducían.
En un primer momento, no se podía creer el origen de tamaños hechos, pero posteriormente se pudo deducir la vinculación con la triangulación. Los nefastos incidentes se produjeron después que advirtiera que la re-exportación de miel china tenía el potencial de “destruir nuestra industria, no sólo perjudicarla”.
Otro importante representante de la industria australiana sostuvo que no le sorprenden estos hechos ya que “hay muchos dólares implicados”.