Los
resultados tabulados exponen una consideración muy pobre
sobre el desempeño de los organismos oficiales del área
apícola y más del 80 por ciento de los apicultores
eligieron términos como “ineficiencia”, “mediocridad”,
“inoperancia”, “ineptitud” para representar
su opinión.
Pero además,
las respuestas revelan que existen sospechas sobre los motivos
de las decisiones en las áreas oficiales de la apicultura
ya que casi un 60% consideró que los intereses económicos
ajenos al común de los apicultores intervienen “muchas
veces” en las decisiones de los organismos oficiales.
En este sentido
y siempre según las respuestas, los intereses de los exportadores
y de los países compradores son los que más influirían
en las decisiones de los organismos oficiales y también
a quienes más favorecería su accionar, según
consideran los participantes de la encuesta de Portal Apícola.
Portal Apícola
colocó en la web una encuesta con el objetivo de conocer
cuál es la visión que tienen los apicultores sobre
el desempeño de los organismos oficiales y para conocer
quienes tienen más “peso” en las políticas
oficiales y a quienes favorecen más las altas decisiones
del sector.
La encuesta es de libre acceso y los resultados se calcularon
sobre un total de 910 respuestas enviadas hasta el pasado 10 de
octubre, aunque se siguen recibiendo numerosas participaciones
que se darán a conocer más adelante
La primera lectura arroja resultados contundentes. La disconformidad
con los organismos oficiales es alta y lo que más se le
exige a éstos es que protejan a los productos argentinos
contra maniobras externas interesadas comercialmente.
Según los apicultores que respondieron, los intereses de
los exportadores y de los países compradores serían
los que más influirían en las decisiones de los
organismos oficiales y también a quienes más favorecería
su accionar.
Deficiente
Cuando se preguntó: ante la crisis de los nitrofuranos,
¿usted cree que el accionar de los organismos oficiales
fue: Muy eficiente, eficiente, poco eficiente o deficiente?, casi
el 84 por ciento manifestó una valoración negativa
(un 47% de los participantes se inclinaron hacia la opción
“deficiente” y un 36,88% respondieron “poco
eficiente”). Algo más del 16 por ciento restante
optó por una ponderación positiva, compuesta por
un 13,54 % que eligió la calificación de “eficiente”
y un 2,58% que sostuvo un “muy eficiente”.
El 83,88% considera que los organismos oficiales no desarrollan
las principales acciones que deberían realizar en beneficio
del sector, en tanto, en este sentido, dio una respuesta positiva
el restante 16,12%.
Defensa de la producción nacional
El reclamo mayoritario a los organismos oficiales resultó
en “proteger los productos argentinos contra maniobras interesadas
comercialmente (barreras pararancelarias, denuncias falsas, rumores
difamantes, etc.)” con un 43,87% de los votos, en tanto
que el 29,06% considera que deben “asegurar la calidad de
los productos apícolas argentinos para la exportación”.
Ante un menú de tareas que podrían asignarse a los
organismos oficiales(grafico3), encabeza las preferencias “asegurar
la circulación sólo de medicamentos de calidad aprobada”
con un 10,32% de los reclamos Entre otras opciones menos seleccionadas
se encuentran: “otras opciones” (8,38%), “regular
el comercio interior” (2,58%), “regular el comercio
exterior” (1,93%) con igual cantidad de preferencias que
“sólo controlar e informar la calidad de los medicamentos
que circulan” y “asegurar la calidad de los productos
apícolas argentinos para el mercado interno”.
Decisiones con intereses económicos
En cuanto al manejo de la información apícola (Gráfico4),
el 51,62% de los participantes considera que los organismos oficiales
manejan la información de manera “cerrada”,
el 38,06% manifiesta que lo hace de forma “discriminada”
en tanto sólo un 10,32% percibe “apertura”
en la difusión pública hacia el sector.
En tanto también aparecen sospechas sobre los orígenes
de las decisiones de los organismos oficiales (Gráfico
5)
ya que para casi el 60 por ciento de quienes respondieron “muchas
veces” intervienen intereses económicos ajenos al
común de los apicultores en las decisiones de los organismos
oficiales, mientras que la opción “nunca” sólo
fue seleccionada por el 3% de los participantes.
 
Los más, más
Los exportadores (44,52%) y los países compradores (43,86%)
son considerados por los votantes como los sectores cuyos intereses
tienen más influencia en las decisiones de los organismos
nacionales. 
Los apicultores en general y las organizaciones de apicultores
sólo obtuvieron el 7 y el 11 por ciento respectivamente.
Con proporciones de votos similares, se consideró que los
mismos sectores también que se ven más favorecidos
por el accionar de los organismos oficiales. Las organizaciones
de apicultores fueron elegidas como las más beneficiadas
sólo por el 7,10%, los grandes apicultores por el 5,81%
y los pequeños productores por el 4,52%.
En una palabra
”Ineficiencia”, “mediocridad”, “inoperancia”,
“ineptitud”, “desinterés” o “burocracia”,
pero también “efectividad” y “compromiso”
fueron algunas de las palabras que más se repitieron entre
las que se eligieron como síntesis de la opinión
de cada participante sobre el desempeño de los organismos
oficiales.
El 83 por ciento de los encuestados eligió vocablos con
connotación negativa para calificar el desempeño
de los organismos oficiales, el 13,9% optó por opiniones
positivas y sólo un 3% por definiciones intermedias.
|
OPINIÓN
Diseñados para fracasar
Según
el dicho “las cosas están preparadas
para lo que resulta”.
Y el refrán parece corroborar lo que pasa con
los organismos oficiales de apicultura a nivel nacional.
Están preparados para resultar en fracaso...
y así resultan.
Así parece percibirlo la gran mayoría
de los apicultores que respondieron la encuesta de
Portal Apícola. Pero además de la opinión
mayoritaria, se reúnen alrededor de estos fracasos
todas las condiciones necesarias para que así
sea. Veamos:
1. Tanto el SENASA como la SAGPyA
–y sus funcionarios- son parte de un Estado
nacional que durante más de 10 años
fue deliberadamente desmembrado para lograr su inoperancia
y su ineficacia. Así se buscaba dejar indefensos
a los productores ante los sectores concentrados de
la intermediación y el comercio internacional.
(Éxito completo)
2. Padecen una falta evidente de
conducción política. El Estado no compromete
una acción de promoción de la apicultura
y de defensa del mercado de la miel argentina en el
mundo. Por el contrario, se decide dejar al sector
sin protección ante eventuales “operaciones”
de una demanda internacional capaz de cualquier cosa
con tal de obtener miel barata y de calidad. (¿Qué
tal si “alguien” decidió subsidiar
para Argentina una partida de nitrofuranos muy baratos
para crear una “tentadora oferta” en el
anárquico mercado apícola local? ¿Qué
impedimento se hubiera encontrado?)
3. Las áreas apícolas
del SENASA y de la SAGPyA son vaciadas de recursos
económicos y humanos: No disponen de dinero
ni de funcionarios suficientes para llevar adelante
los controles más elementales. Las decisiones
son tomadas por funcionarios técnicos o de
terceras líneas políticas que se ven
impulsados a defender primero –y legítimamente-
su carrera y/o sus propios puestos de trabajo. (Nadie
está obligado a convertirse en héroe
a cambio de un sueldo).
4. Los organismos apícolas
funcionan cotidianamente en oficinas de la city porteña,
al alcance inmediato y permanente de los más
expertos y poderosos lobbistas del país...
y a miles de kilómetros de los escenarios de
la producción real. (Es mucho más
llevadero decidir a favor de quien se ve todos los
días y contra los que no se ven nunca).
5. Tanto el SENASA como la SAGPyA
atraviesan instancias políticas de transición,
lo que genera inestabilidad y dudas. (De hecho,
aunque Miguel Cané se fue, muchos dicen que
sigue mandando.)
Queda claro que en estas circunstancias no se puede
esperar mucho más que gran cantidad de papel
escrito, la organización de algunos paseos
por el mundo apícola, excusas y disculpas.
(O acusaciones al periodismo)
El nuevo Gobierno aún tiene aquí todo
por hacer. (Si le interesa la apicultura argentina)
José
A. Falco
Director Portal Apícola.
|
|
|