RESIDUOS EN MIELES ARGENTINAS
Reanudan
embarques pero
hay más denuncias


¿Tiran abajo el precio?
• Investigan nitrofuranos


www.Apicultura.entupc.com
(29/08/03) Ya se reiniciaron los embarques de exportaciones de miel argentina a distintas partes del mundo luego de estar suspendidos por varios días luego de la denuncia de Gran Bretaña que acusó haber recibido tambores contaminados con el antibióticos de la familia de los nitrofuranos.

El cuestionamiento se produce en momentos en que varios indicadores señalan un probable aumento del precio de la miel por estacionalidad y debilidad de algunas cosechas en el hemisferio Norte. ( ver Cuando...)

Aunque desde el SENASA relativizaron la suspensión de embarques de miel, voceros de exportadores que abordaron este conflicto junto al organismo sanitario nacional, confirmaron a Apicultura.entuPC que “los despachos estuvieron detenidos en el puerto por lo menos una semana”, ratificando la información difundida por nuestro Portal.
      PRECIO DE LA MIEL 
    Cuando va a subir...baja

El sector apícola quedó conmovido por los recientes cuestionamientos sobre la calidad de las mieles argentinas en el que muchos sospechan –y denuncian- fuertes intereses comerciales para “tirar abajo” el precio del producto, justo cuando su valor estacionario llega a sus máximos niveles y se confirman indicios de cosechas muy pobres o regulares en los países productores del hemisferio norte.
Las sospechas se acrecientan ante la absoluta ausencia de una política oficial para proteger la producción y su valor, dejando toda la comercialización bajo el dominio de intereses comerciales –internacionales y absolutos-, capaces de someter a los productores a maniobras especulativas ante las que están indefensos.
“Los costos de nuevos análisis, la amenaza de no poder vender, el infierno burocrático y las crecientes regulaciones son también argumentos que luego se usan para meter miedo, agregar costos que aprovechan algunos vivos y pagarle menos la miel al apicultor” señalan con una suspicacia no ausente de fundamentos.
“Justo cuando todos los datos objetivos indican que el precio de la miel debe subir, aparecen los argumentos para que baje”, concluyeron.

“En algunos casos se produjeron demoras en envíos comprometidos”, señalaron a nuestro Portal, pero tanto desde el sector oficial como del privado coincidieron en una reunión previa en la necesidad de suspender los despachos hasta que se retomara el control de la situación sanitaria.
Ahora los embarque se realizan bajo un control de “monitoreo” implementado por el SENASA,en acuerdo con las principales firmas exportadoras, e implica la toma de una muestra que se analizará –en busca de Nitrofuranos- mientras los tambores están en viaje y con el compromiso de que Argentina avise a los compradores sobre las eventuales contaminaciones que pueda hallar.
A pesar de las graves implicancia de estas situaciones para todo el sector apícola, el área respectiva de la Secretaría de Agricultura y Ganadería optó por el silencio y la desinformación.
Miles de apicultores sólo pudieron enterarse gracias a investigaciones periodísticas de los medios apícolas independientes, que recabaron informes, en su mayoría extraoficiales, sobre lo que pasaba.
El ingeniero Palomar, del area de miel del SENASA y uno de los encargados de esta situación, informó hoy a Portal Apícola que el Reino Unido denunció en los últimos tiempos tres contaminaciones de miel: la de nitrofuranos, hace dos semanas y otra con clorafenicol –en junio- sobre mieles fraccionadas en los Países Bajos
La nueva denuncia, aparecida esta misma semana se refiere a miel envasada en Alemania, en la que se habría hallado presencia de estreptomicina.
En estos últimos dos casos los fraccionadores habrían señalado como origen de las mieles cuestionadas a la Argentina, pero no existen constancias firmes –al menos aún- de la veracidad de estas afirmaciones.
En este sentido Palomar señaló que se ha pedido el envío de una contraprueba de estas mieles envasadas para realizar análisis polínicos que permitan confirmar o descartar el origen, pero recordó que en denuncias similares acontecidas en el pasado, cuando se pidieron pruebas sobre la procedencia argentina “la cosa quedó en la nada”.
El descubrimiento de la miel contaminada determinó una advertencia del Reino Unido e implicó la incautación de dos contenedores conteniendo tambores de miel provenientes de las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa.
A partir de la denuncia que identificó al exportador, aunque su nombre se mantuvo en reserva, presuntamente se trate de un exportador pequeño, de actividad no sostenida, con sede en Paraná,en Entre Río.
Al respecto se indicó que las autoridades sanitarias intervinieron y clausuraron el depósito de la firma y se está inspeccionando cada uno de los tambores.
Por otra parte, desde el SENASA se confirmó que los tambores contaminados tienen estampado un número de RENAPA válido que corresponde a un apicultor, pero al responder sobre la responsabilidad que le correspondería al productor prefirieron la prudencia extrema, porque “con este asunto del Renapa...”, sugiriendo que el sistema no otorga todas las seguridades de identificación que situaciones de esta gravedad requieren.
Con la investigación del origen de los nitrofuranos a toda marcha, se sospecha de que el contaminante puede tener presencia en productos para adormecer a las abejas , utilizados para insertar reinas nuevas o reducir el estrés de la trashumancia, en productos “incentivadores” del desarrollo de la colmena, o como residuo de la elaboración del azúcar, entre otras pistas que se siguen para determinar el agente portador de nitrofuranos (ver nota anterior).
Inclusive desde el propio SENASA se dejó abierta la posibilidad de que los contaminantes prohibidos estén presentes en la formulación de productos aprobados o en vías de aprobación. Aunque en este caso no deberían estar presentes en la formulación pública.
El SENASA tiene listado un solo laboratorio para efectuar la detección de Nitrofuranos (además de los laboratorios de las empresas exportadoras) y para colmo no disponía de los equipos en condiciones de funcionamiento. Recién desde el lunes próximo –se indicó a Portal Apícola- se comenzarán con los análisis que demandarán varios días en traducir resultados.
Según las normativas del sistema de monitoreo implementado se toma para analizar una muestra cada 60 toneladas exportadas. Palomar señaló que cada análisis tiene un costo de alrededor de 200 dólares.
La situación generó inquietud tanto en los acopiadores como en los productores. Para los primeros las dificultades para exportar y los costos de mayores controles de calidad y para los productores la amenaza de menores precios y mayores dificultades en la producción. Aunque los apicultores también empezaron a preguntarse sobre el buen uso del número de RENAPA, que podría ser utilizado para enviar mieles distintas a las propias. “Tal vez los apicultores tengamos que entregar los tambores precintados y con una muestra certificada que quede en nuestro poder”, especularon.