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Soja: ¿Maldición o bendición?

Portal Apícola (10/04/08) Desde su aparición en la década del 90, el cultivo de soja se ha convertido en “mala palabra” para la producción apícola, agregando contaminantes y reemplazando pasturas ganaderas. Y es harto sabido que la cantidad de miel que se puede obtener de este cultivo sólo alcanza para hambrear a las colmenas.

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Si la soja no aporta nada significativo a las colmenas… ¿qué aportan las colmenas a la soja? En este sentido se está desarrollando actualmente un experimento que estudia los efectos de la polinización de abejas sobre el rendimiento del cultivo de soja. ¿Qué pasaría si se demuestra que algunas colmenas por hectárea de soja aumentan el rinde del cultivo?

Del infierno al cielo
El experimento se está desarrollando en el área de apicultura de la Universidad Nacional de Río Cuarto, (que también trabaja en extensión, formación y hasta en genética apícola) con el auspicio de El Apicultor y Portal Apícola y si se

concluye que la polinización de la soja por abejas aumenta la cantidad de granos que rinde esta especie la soja podría transformarse de “el peor enemigo”, al “mejor amigo del apicultor”.
No hace falta que los rindes aumenten un 30 o un 20 por ciento, con que el aumento de granos signifique un 10 por ciento, o aún menos, el valor del cereal y la cantidad de hectáreas sembradas transformarían ese exiguo porcentaje extra en un dineral inimaginable gracias a la polinización apícola.

El experimento
En el predio experimental de la UNRC se desarrolla el experimento de Polinización de soja, que incluye el estudio con colmena, sin colmena y al natural.

En el campo perteneciente a la UNRC se han ubicado las carpas. Hay una carpa que tiene colmena y otra que no. Son seis carpas en total ya que se hacen 3 repeticiones del ensayo.
Las carpas, de 20 m2, son de malla negra, caño y son cerradas con precintos de plásticos. Se abren únicamente para alimentar, y tomar muestras por ejemplo. La carpa con colmena posee alrededor de 40 mil abejas.
Los investigadores de la Universidad de Río Cuarto desarrollan un cuidado especial con las abejas, las alimentan con jarabe si es necesario, por ejemplo cuando debido a intensas lluvias las abejas se habían quedado sin reservas de polen. Ellos no quieren que la colmena se muera en la polinización, es decir buscan un equilibrio que de beneficio tanto para el apicultor como para la soja.
La variedad de soja usada en el estudio es de ciclo mediano e indeterminado, esto quiere decir que florece por un tiempo prolongado y que hay distintas etapas de floración en la misma planta. Hay flores que se pasaron, flores por abrirse y vainas, es decir están los diferentes estados. Esta variedad responde a factores como por ejemplo el clima, que puede afectarla.
Actualmente el ensayo continúa en marcha hasta que se cosechen las plantas y puedan tomarse los datos y comparar. Se especula que los resultados del estudio se conocerían a fines de julio.

 

La idea
La idea de llevar adelante este experimento surge de una conversación entre Milton Sabio (encargado del área apícola de la SAGPyA) y José Falco, (director de JAF Publicaciones) donde se comenta que una investigación parecida se realizaba en Brasil.
A partir de la ponderación de la importancia que tendría para nuestro país, José Falco interesa a las autoridades de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) para que financie y le de soporte institucional al proyecto.
Con lo recursos asegurados y el patrocinio de JAF Publicaciones, también se incorpora a la investigación Mauricio Rabinovich, (investigador apícola de la Universidad de Lujan (UNL)
A los investigadores se suman los especialistas apícolas de la UNRC, el ingeniero Mariano Ingrasia y la médica veterinaria Paula Melegatti, que en la práctica son quienes llevan adelante en el campo el diseño de la investigación.