ENTREVISTA A CARLOS GRACIANO
Un trabajo sostenido en el tiempo que logra buenos resultados

Portal Apícola (07/04/08) Carlos Graciano fue entrevistado por Portal Apícola. Él es apicultor de Buenos Aires y pertenece a una familia de apicultores. Actualmente sus colmenas logran buenos resultados. En esta nota habla de cómo lograr un rinde sostenido, de la sanidad y del precio actual de la miel, entre otros temas.

 

 

Carlos Alberto Graciano vive en la provincia de Buenos Aires y pertenece a una familia de cuatro generaciones de apicultores. Su bisabuelo era vasco francés y se dedicó a la apicultura, su padre hizo lo mismo y actualmente él y sus hijos siguen en la actividad.
Hoy, cuando muchos apicultores han tenido una cosecha con rindes muy dispares y en varios puntos del país la situación ha sido muy pobre, la realidad de Carlos Graciano parece ser diferente. Él tiene 3800 colmenas en producción con rindes de 30-35 kilos y en promedio un poco más.

¿Cuál es la clave de un rinde sostenido?
C.G.: Nosotros hacemos una atención especial a la colmena, tratamos de tener las colmenas en el punto justo de las mieladas, para un gran acopio en períodos cortos de néctar. No tenemos una siembra específica, las ponemos en campos comunes y en el nuestro.
Graciano tiene colmenas en La Pampa y en Buenos Aires, en la zona de Pellegrini, en el oeste de la provincia.

¿Cómo trata el tema de la sanidad en las colmenas?
C.G.:: Hacemos rotación de una colmena a otra. Normalmente en 3 años cambiamos la reina, se trata de renovar los panales. Usamos rejilla excluidora para que la reina no ande por todos lados. Hacemos curación con antibióticos, no en cantidad extrema, el tratamiento es en época que están en cámara de cría nunca con el alza melaria. Normalmente si detectamos síntomas de Loque curamos el apiario completo y no hacemos tratamientos preventivos. Si hay una buena entrada de polen y néctar no es necesaria la curación.

Respecto a la alimentación en la invernada, Graciano comenta que “a la invernada como la hacemos en cámara, a veces es necesario alimentar, tratamos de que la cámara conserve la miel y no extractamos cámara, por que si uno pierde la reina, por ejemplo, por los tratamientos que se hacen en cámara pueden afectar a la miel”.Y aclara que él no usa suplementos proteicos en sus colmenas: “Por cuestión de costos ahora usamos azúcar pero tendríamos que usar miel. Sólo le damos alimento para que vivan. El polen natural es el mejor suplemento”.

Graciano relata que cuando se da la salida de invernada pretende tener una colmena mediana, ya que como las mieladas se dan tarde, una colmena que se adelanta en octubre, no sirve para tener una buena cosecha a finales de diciembre y enero. “Vamos a Tucumán a hacer núcleos y los hacemos sin alimentar. En la apicultura actual es normal perder desde el 15 al 20 por ciento de las colmenas en invernada. Eso es lo que reponemos llevándolas a Tucumán”, explica el apicultor.

¿Cuándo llevan las colmenas?
C.G.: Las llevamos de mediados de junio hasta fines de julio, las dejamos, las controlamos y la nucleada la hacemos en septiembre. A fines de octubre, principios de noviembre, las colmenas ya están de vuelta y preparándose para la mielada de diciembre.
En relación a si ha habido desaparición de abejas por nosema, Graciano respondió que “ha habido desaparición, pero no puedo decir que tipo de nosema es, porque no hemos hecho análisis, estamos preparándonos para eso, haciendo un laboratorio para comenzar a hacerlo. Las colmenas que quedaron acá sufrieron despoblamiento inusual, pero no hicimos análisis para ver que era. Nosotros jamás curamos para nosema”

Una anécdota de la Segunda Guerra Mundial

Una curiosa anécdota ocurrida en los años de la Segunda Guerra Mundial, relata Carlos Graciano a Portal Apícola. “En la Segunda Guerra Mundial no se podía comercializar porque estaba todo paralizado, y mi papá recibió una oferta de un inglés y pudo vender miel para prisioneros de guerra. Vendió una cantidad importante, 10 a 12 mil kilos que se vendieron en latas de 28 kilos”, comenta Graciano. Aunque duda del destino final que haya tenido la miel: “Quizás la compraron así para que no se la detuvieran y era sólo una forma de venderla e instalarla en el exterior, y los prisioneros de guerra ni la vieron”.


“Los grandes rindes no van a volver”

Carlos Graciano también se refirió a la rentabilidad del mercado apícola en su charla con Portal Apícola. Respecto a la suba experimentada por el precio en los últimos tiempos expresó que “estamos contentos por el precio alcanzado, queremos que suba un poco más. Para ser rentable, no menos de 6 pesos con veinte. Para poder trabajar. Así se mantiene el capital”. Y concluyó que “el mercado se va a ir reacomodando pero los grandes rindes no van a volver, se ha deteriorado la cantidad de kilos por colmena”.