BS AS, CBA, STA FE, LA PAMPA, ENTRE RIOS
Una cosecha con rindes muy dispares

Portal Apícola (14/03/08) La temporada está finalizando y los rindes han sido muy variados. En la zona norte de Santa Fe se cosecharon cerca de 40 kilos por colmena, pero en varios puntos del país la situación fue muy pobre. Portal Apícola realizó un sondeo en las zonas más importantes.


Buenos Aires: En líneas generales la temporada ha sido irregular en la provincia. Con productores que prácticamente no cosecharon y algunos afortunados que obtuvieron rindes cercanos a los 30 kilos.
En la zona norte desde Colón hasta Arrecifes, pasando por Pergamino y Rojas, la cosecha fue bastante floja, con un promedio de 10 ó 15 kilos por colmena. “La temporada arrancó bien, hasta las heladas de noviembre parecía que íbamos a tener una muy buena cosecha. Después se cortó la entrada”, señaló Juan Kussrow, productor de Arrecifes. “Yo vendo tambores y vendí muy pocos”, finalizó.
“En Pergamino la soja no deja espacio a la flora natural. El negocio del productor agropecuario es la producción sojera y descarta cualquier otra actividad”, reflexionó Lisandro Mogliatti, apicultor del lugar. Esta frase resume el pensamiento de la mayoría de los apicultores.

En la zona aledaña a Junín algunos productores tuvieron rindes que rondaron los 30 kilos por colmena. Las precipitaciones caídas durante agosto, septiembre y octubre fueron fundamentales para sobrellevar los efectos de la sequía de diciembre y comienzos de enero. La seca encontró a los campos poblados de alfalfa, trébol y cardo y por eso no perjudicó tanto.
Sin embargo, en esta región varios productores obtuvieron rindes que apenas llegaron a los 10 ó 15 kilos, lo que se repitió en gran parte de Lincoln.
En 9 de julio y alrededores la situación mejoró con respecto a años anteriores. Los rindes oscilaron entre los 20 y 25 kilos, es decir casi el doble de lo que se obtuvo el año pasado.
La sequía prolongada de diciembre y la primera quincena de enero y las altas temperaturas afectaron gran parte de la flora apícola en la zona del Delta Paraná.
En la región costera la producción rondó los 15 kilos por colmena. “Diciembre y enero estuvo muy seco. De las praderas no obtuvimos nada, las pasturas se secaron. De lo único que pudimos sacar algo es del girasol”, manifestó Hernán Tista, desde Villa Gessel.

En el sur de la provincia la cosecha fue bastante floja, los rindes oscilaron entre los 10 y 15 kilos por colmena. Sin embargo algunos productores aun mantienen sus esperanzas. “Los apicultores están ilusionados con la flor amarilla para obtener algo a mediados de marzo”, explicó Luís Linhardo, productor de Bahía Blanca.

La Pampa: La cosecha en líneas generales fue muy pobre, las colmenas dieron un promedio de 10 ó 15 kilos de miel en el mejor de los casos. “El factor decisivo y determinante de este fracaso es que en diciembre tuvimos calores, vientos fuertes, escasas lluvias, las colmenas se cayeron y cuando llovió ya era tarde”, explicó Raúl Taboada, apicultor del norte.
Otro factor decisivo es la pérdida de espacio que antes pertenecía a la floración apícola. “La soja hizo un desastre, terminó con la parte más fuerte de la apicultura pampeana, el norte”, señaló Marcelo Botti.
“Solamente queda alguna posibilidad de obtener algún rinde en el sur, gracias al aporte de la flor amarilla”, finalizó Botti.

Santa Fe: La situación en el norte ha sido muy buena, con rindes que oscilaron entre los 35 y 40 kilos y algunos casos puntuales donde se llegó a producir hasta 50 kilos por colmena.
En el sur de la provincia la situación es de regular a buena, los rindes son de aproximadamente 25 kilos por colmena y se espera elevar la producción a 30 kilos. “En esta zona los rindes son aceptables, pese a la escasez de flora melífera que hay. Acá es todo agrícola”, manifestó Hernán Zorzin, reconocido apicultor de la zona. “La situación arrancó bien, después tuvimos lluvias y días nublados que nos complicaron, pero ahora la situación volvió a repuntar”, finalizó.

Córdoba: La situación muestra dos realidades totalmente diferentes, están aquellos productores que tienen sus colmenas en tambos o rodeos de cría. Mientras que la mayoría tienen sus apiarios cercados por la soja.
En la zona de Laborde los rindes oscilaron los 25 kilos de promedio. Sin embargo, hay preocupación por la situación del sector. “Veo que lentamente la apicultura al igual que la ganadería está siendo marginada a campos de inferior calidad, cada vez nos cuesta más a los que somos apicultores que no realizamos transhumancia poder mantener los rindes año a año”, manifestó Hervé Mensa, apicultor del lugar. “Espero que este gobierno implemente nuevas políticas para el campo, que no se reflejen en lo que agricultura se refiere sino que contemple ese número de producciones alternativas que también aportan a la economía del país”, finalizó.
En parte de la región central de la provincia, más precisamente en el departamento General San Martín, la situación apícola mejoró notablemente con respecto al año anterior. “Acá la cosecha fue de regular a buena, se cosecharon alrededor de 30 kilos por colmena”, explicó Miguel Quaglia, productor del lugar.
En el sur de la provincia la situación fue bastante floja, los rindes oscilaron los 15 kilos por colmena. “Acá estuvo todo muy seco, la colmena no tuvo tiempo de reaccionar”, señaló desde General Levalle, José Fornero. Sin embargo, aclaró:
“El principal inconveniente que tenemos no es el factor climático, sino la escasez de flora apícola que existe en la zona”,

Entre Ríos: En esta provincia la situación muestra una gran disparidad, en la zona de islas la cosecha no superó los 15 kilos por colmena, rindes similares a la zona de Gualeguay y Gualeguaychú. La región viene muy castigada por las inundaciones y la seca, que no permiten que los apiarios se recuperen.
En la zona centro y norte el panorama es mucho más alentador, los apicultores están preparando sus colmenas para la cosecha de eucaliptos y la chilca. “Se sacó algo de miel de las praderas, pero el fuerte es el eucaliptos. Hay muy buenas perspectivas porque el tiempo está acompañando”, manifestó Eduardo Jiménez, desde Concordia. Sin embargo, los productores se mantienen alertas, ya que el año pasado la situación pintaba similar y las lluvias de fines de febrero arruinaron todo.