“La temporada arrancó bien, hasta las heladas de noviembre parecía que íbamos a tener una muy buena cosecha. Después se cortó la entrada”, señaló a Portal Apícola Juan Kussrow, productor de Arrecifes. “Yo vendo tambores y prácticamente no he vendido”, finalizó.
En esta zona de la provincia de Buenos Aires el régimen de lluvias ha sido muy irregular. “Hubo precipitaciones muy dispares, las colmenas que tuvieron suerte y agarraron algún girasol van a dar algo de cosecha”, explicó Kussrow.
Pergamino sufrió mucho durante diciembre y la primera quincena de enero, con temperaturas que superaron los 35 grados y con una sequía que se llevó casi toda la pradera. Sin embargo, las lluvias de fines de enero reverdecieron lo poco de flora apícola que queda disponible. “Gracias a las lluvias la situación repuntó, queda algo de trébol y muy poco de alfalfa”, señaló a nuestro medio, Lisandro Mogliatti, productor de la zona.
Por su parte, Héctor Bonilla, apicultor de Colón comentó: “Acá la situación arrancó bien, pero no llovió y los cardos se secaron. Por ende la mielada va a ser muy corta”.
Cabe señalar que la cosecha se atrasó un mes con respecto a años anteriores y que recién hace unos días se comenzó a sacar algo de miel.
Soja, soja, y más soja… “En Pergamino la soja – inversión no deja espacio a la flora natural. El negocio del productor agropecuario es la producción sojera y descarta cualquier otra actividad”, reflexionó Mogliatti. Esta frase no hace más que resumir el pensamiento de la gran mayoría de los apicultores argentinos.
Especularán con el precio
El precio en esta zona de la provincia de Buenos Aires se encuentra sobre los $5,80, y llegaron algunas ofertas que pisan los 6 pesos. Sin embargo, los apicultores adelantaron que muchos van a especular con su cosecha para intentar comercializarla a un precio mayor.
Pérdidas
Las pérdidas durante el año pasado fueron de casi el 40 por ciento. Problemas sanitarios (varroa en Colón), y condiciones climáticas adversas hicieron del 2007 un año muy malo en cuanto a pérdidas. “En nuestra zona los apicultores pidieron subsidios para intentar salvar a sus abejas, pero nadie les dio una mano”, comentó Kussrow.
.
|