MELIPONICULTURA
Las pequeñas de gran valor

Portal Apícola (24/10/07)
Las abejas Yateí, originarias de la Mesopotamia, producen una miel que tiene un alto valor medicinal; sin embargo el mercado para comercializarla aún es muy limitado.

Procedimientos para el melado

Según Roa, luego de instalarse el cajón debe ser mantenido sin melar durante 18 meses. Una vez que la colmena se ha estabilizado se comienza el proceso de melado, este se hace una vez al año en los meses de noviembre o diciembre. Al hacerlo en estos meses las abejas tienen todavía tiempo de producir más miel para el invierno.

 

Las abejas Yateí pertenecen al género de la Meliponas, se trata de abejas sin aguijón, completamente inofensivas para el ser humano y productoras de una miel de excelente calidad.

Su miel es exquisita y se le atribuye un importante potencial curativo para una serie de dolencias y enfermedades, lo que hace muy importante su consumo. Las propiedades curativas son: antimicótica, antibiótica, bactericida y bacteriostática.

En diálogo exclusivo con Portal Apícola, el Presidente de la Asociación de Productores de Yateí de Misiones (APYM), Guillermo Roa señaló que: “Es una miel muy fina, rica y además con grandes atributos medicinales. En Corrientes hay un laboratorio que está trabajando en la elaboración de remedios para las cataratas y la artritis”.

Mercado

Este tipo de abejas se encuentran fundamentalmente en la Mesopotamia Argentina, y una de las grandes dificultades tiene que ver con el escaso mercado para comercializar sus productos. “Este tipo de miel casi no se conoce, de no ser en la Mesopotamia o en Brasil, donde están muy adelantados en lo que involucra al proceso de producción”, expresó Roa.

La venta de esta miel se realiza en ferias y mercados públicos, sin un control del producto en lo que tiene que ver con costos, calidad y cantidades vendidas.

Esto indica que no existe un mercado consolidado para esta miel, existen determinados lugares, generalmente informales y con oferta esporádica, para este producto. La baja tasa de producción de miel y otros productos (propóleos, cera y polen) de esta abeja, un kilogramo aproximadamente por colmena, no permite que existan grandes cantidades para ser comercializadas, sin embargo el precio de esta miel es muy superior a la obtenida por la Apis Mellifera.

 

Por su pequeño tamaño, incluso algunas de sólo un par de milímetros de largo, polinizan flores a las cuales otras abejas no tienen acceso, siendo así los únicos agentes efectivos de polinización para ciertas especies vegetales. “Al ser mucho más pequeñas que la Apis no tienen competencia, ya que la Apis obtiene el polen de arriba y las Yateí del fondo de las flores”, comentó Roa.

En el bosque nativo las colonias de Yateí se encuentran en la hendidura de los troncos, la extracción del panal para trasladarlo a un apiario se debe hacer durante el día y se debe trasladar todo el panal, con la miel incluida.

El cajón recién constituido con su colonia Yateí ha de disponerse considerando los puntos cardinales, si la entrada a la colmena en su sitio original miraba hacia el noreste igualmente la entrada del cajón en su lugar definitivo debe orientarse en esa dirección.

Ha de situarse en una zona de bosque nativo o en un lugar que le asegure la provisión de flores y de agua. Si no hay una fuente natural de agua en la cercanía se puede utilizar un bebedero. Su ubicación ha de estar en un lugar sombreado, bajo un árbol, en una galería, etc. (el exceso de sol derrite la cera, mata las crías y fermenta la miel). Puede utilizarse una teja como protección contra el sol y la lluvia.

Estas abejas trabajan en un radio que no supera los 300 metros, la cantidad de colmenas que se ubicarán en un apiario va a depender de la cantidad de floración existente en el radio de trabajo de las Yateí.

Armado de cajones

El modelo de cajón GRUM es considerado por los especialistas como el más apropiado para la crianza de este tipo de abejas, debido a su facilidad de construcción.
Este cajón es obra de Guillermo Roa, y reproduce las características de la colmena en la naturaleza.
La construcción de estos cajones debe realizarse con alguna de las maderas de los árboles donde las colonias Yateí habitan naturalmente (guayubira, tarumá, anchico y cancharana).
Para el armado no se deben usar clavos ni alambres que se oxidan o pegamentos comunes, deben utilizarse tarugos de madera o clavos de acero inoxidable.
Roa recomienda colocarle a los cajones bisagras de bronce para evitar la contaminación.