LA OFERTA DE MIEL EN EL MUNDO
Abejas pequeñas resistirían más a la Varroa

Portal Apícola (19/03/08) Trabajan para conseguir una abeja más chiquita, porque dicen que son más fuertes y resisten a todas las enfermedades. Aseguran que así trabajan sólo con miel, polen y própolis, sin utilización de medicamentos.


La Palma es una isla del archipiélago de Canarias, en España. Allí hay alrededor de 3000 colmenas y una gran variedad de flores. Desde 2005, los apicultores vienen sufriendo pérdidas de colmenas a causa de la Varroa. La abeja negra canaria que es originaria de La Palma está siendo afectada por los ácaros.

Para Stephan Braun, apicultor y biólogo de La Palma: «El control de la Varroa radica en el tamaño de las abejas». Él junto a otros apicultores del lugar están convencidos de que los químicos con los que se combaten las enfermedades de las colmenas son los responsables de debilitar a la abeja y dejarla vulnerable a diferentes enfermedades. Por esto se han enfocado en la búsqueda de una abeja fuerte que resista todas las enfermedades sin químicos. «Los errores en el manejo, la búsqueda de rentabilidad o la ignorancia causan daños», sostienen.

La Varroa procede de la especie apis cerana, que es una abeja más pequeña y el ácaro convive con ella sin que le haga daño. «Pero en Europa y Estados Unidos, desde hace 100 años, las abejas son más grandes», destaca Braun, quien ha seguido el trabajo de Ed y Dee Lusby, apicultores de Arizona, en Estados Unidos, quienes notaron que reduciendo el tamaño de las celdillas se reducía el tamaño de la abeja y se volvía al tamaño natural que tenía antes de 1890.

«La abeja de hace 100 años hacía celdillas pequeñas», apunta Braun. Luego el Profesor Baudoux de Bélgica, propuso crear una abeja más grande con celdillas hexagonales más grandes, con la idea de que así producirían más.

«Hay dos tipos de celdillas, una para la abeja grande y la otra para la abeja pequeña. De una celdilla pequeña nace una abeja pequeña, de una celdilla grande nace una abeja grande», señala Braun y recalca que la abeja pequeña se adapta mejor al medio ambiente, vuela más lejos y pecorea sobre mayor cantidad de especies lo que le permite conseguir polen más variado y nutritivo.

Actualmente, las celdillas de cera estampada en el mercado son de 5,4 mm. En La Palma, las reducen a 4,9 mm y sostienen que las abejas silvestres las fabrican de hasta 4,6 mm.

«El zángano de la abeja cerana es tan grande como nuestras abejas normales. Así la varroa confunde la cría de abeja con la cría de zánganos», explica Braun. Esto quiere decir que los ácaros de varroa vuelven a parasitar a los zánganos al igual que en Apis cerana. Porque las pequeñas larvas de obrera no liberan tanta feromona y no estimulan al ácaro. «Los zánganos atraen todas enfermedades, son como un hígado evitando la infestación de la cría de abejas», revela el apicultor. Y agrega que: «En otoño la varroa se ve obligado a entrar en la cría de abeja, aunque no le gusta porque sabe que no se puede reproducir bien allí. Al no haber zánganos las abejas detectan que hay ácaros dentro de las celdillas operculadas, las abren y sacan la varroa. Si el ácaro está en la cabeza de esta abeja, que no ha nacido todavía, lo muerden y se desangra. Si la Varroa está en el fondo de la celdilla, las abejas se comen a su cría para llegar al ácaro».

Orientar los panales correctamente

Este grupo de apicultores aconseja respetar las posiciones naturales de los panales. Las abejas fabrican un panal en el centro y luego le dan un orden al resto. Un panal tiene dos lados diferentes. Si se mira al fondo de una celdilla se ve una Y, y si se mira el otro fondo se ve una Y al revés.

Es decir, todas las caras que miran hacia fuera tienen la Y con la abertura hacia arriba, y las caras que miran hacia adentro las tienen en posición invertida. La distancia entre panales, según el grupo de apicultores, tiene que ser de 32mm. Además comentaron que con la correcta ubicación se evita el estrés que le produce a la abeja tener que trabajar con panales ubicados al revés de la posición normal que ellos deberían tener. Ellos lo han probado por 5 años y las abejas están bien, no enjambran y no pican.

Una mala ubicación puede generar que las reinas rechacen cuadros labrados colocados en la cámara de cría y no pongan huevos.

¿Cómo conseguir una abeja pequeña?

«Lo más difícil de conseguir una abeja resistente a la Varroa y a las enfermedades es que la abeja puede estirar las celdillas pequeñas bien. Si la colmena sabe estirar la cera pequeña, es muy probable que se pueda defender sin uso de químicos», detalla Stephan Braun. Y destaca que «a Ed y Dee Lusby, les ha costado 20 años conseguirlo y a mi, con su ayuda, 6 años».


Abeja reina de tamaño reducido en panal con celdillas reducidas, luego de 7 días de creación del núcleo. En el círculo la reina.

Nueva generación de abejas pequeñas ya nacidas.

Braun junto a otros especialistas creo un kit para conseguir abejas pequeñas. El mismo contiene: 5 panales estirados de 4,9mm HSC, 5 hojillas de cera estampada de 4,9mm, una reina fecundada y seleccionada de las colmenas que mejor trabajan la cera y que se defienden de la Varroa y un manual. Su valor es de 80 dólares.

Ellos aconsejan frotar los panales con cera y mojarlos con jarabe ya que así los aceptan mejor. Colocar la reina enjaulada con candi entre los panales y en la piquera un excluidor de reinas para que no pueda escapar. La reina tiene que estar sin abejas acompañantes en la jaula.

Se sacude la cantidad necesaria de abejas encima de los cuadros y se lleva el núcleo a otro sitio, a más de 3 kilómetros para que no regresen las abejas. «En 6 semanas no quedan abejas grandes, todas las abejas son hijas de la reina seleccionada y estas ya saben estirar la cera pequeña. Se pueden añadir las hojillas de 4,9mm, siempre pegado a la cría, porque es allí donde la estiran mejor», explica el biólogo. Y recomienda, «alimentar sólo con miel» y no olvidar que las abejas trabajan las celdillas pequeñas mejor en primavera y en otoño.

Al achicar las distancias entre panales y las celdillas se aumenta la cantidad de cría y se incrementa la temperatura, y la Varroa no puede reproducirse por encima de los 37 grados. Como la Varroa no puede infestar a las crías de obrera del centro y sólo infesta a algunas crías de obrera y especialmente de zánganos en la periferia del nido, se recomienda entresacar zánganos dejando no más del 10 por ciento en cualquiera de los cuadros de la cámara de cría, para activar la limpieza de la cámara de cría por las obreras. Esta entresaca continua (un cambio en el manejo del colmenar) activa las obreras para reducir la Varroa de la cámara de cría tanto de las crías de zánganos como de obrera.

Respecto a la cera, se debe conseguir cera limpia, que no esté contaminada de químicos, y hojillas que no superen en los tres lados 4,9mm para que la abeja resista a la Varroa. Por lo general, las hojillas que se compran tienen diferentes medidas. Esto puede no gustarles a las abejas ya que ellas construyen sus panales de modo exacto y las celdillas prefabricadas tienen grandes irregularidades.

 

Recordar la «vaselina mágica»

La propuesta de reducir el tamaño de las abejas para lograr un control ecológico, económico y permanente de la varroa suena muy tentador y razonable desde la teoría.
Al ser Portal Apícola el primer medio en publicar esta posibilidad técnica, resulta inevitable recordar los famosos «cordones con vaselina», una iniciativa similar que terminó en fracaso, con mucho dinero y colmenas pérdida mediante.
Vale entonces advertir que la búsqueda de soluciones innovadoras resulta tan valiosa como indispensable; al igual que la prudencia y el examen profundo de las nuevas alternativas.
Alejandro García, experimentado criador de reinas argentino radicado en España, comentó a Portal Apícola que «los promotores de este sistema sostienen que sus abejas al ser más chicas (las celdas también) no le dan muchas posibilidades a la varroa, lo que en teoría podría ser. Por nuestra parte ya le hemos encargado 10 núcleos y sus láminas de cera con opérculos más chicos para evaluarlo en la Universidad de Córdoba».
«Por ahora no podría decir mucho más que eso», aseguró García. Y agregó: «También vemos un interés comercial en promocionar la venta de su kit, lo cual es legítimo. Y si además es verdad que funciona pues bienvenido sea, pero lo que no queremos que pase es como con la promoción y venta de la vaselina con los piolines de pizza, que después fue un desastre».
Alejandro García es continuamente requerido para el dictado de cursos y charlas sobre apicultura y cría de reinas en España. En este mes de marzo dará conferencias en Albox, Almería, y en Aznalcollar, Huelva. Durante febrero también disertó en las jornadas apícolas de Málaga.