ENFERMEDADES EN LA APICULTURA
Nosemosis: Un problema que continúa afectando a la producción


Portal Apícola
(19/05/06) Basado en el libro “Enfermedades de las Abejas – Nociones Prácticas” este artículo informa sobre una de las enfermedades más populares en el trabajo apícola: la nosemosis. Desde las características del conocido nosema apis, hasta la aparición del nuevo nosema ceranae.

En este artículo se presenta una de las mayores preocupaciones en cuestión sanidad dentro de la apicultura: la Nosemosis.
Enemiga acérrima de los productores y enfermedad grave para las abejas, este organismo ha significado grandes pérdidas no solo en la Argentina sino en el mundo.
En el escrito, basado en el libro “Enfermedades de las Abejas -Nociones prácticas”, de la Ingeniera Agrónoma Susana Beatriz Bruno y con la contribución del Médico Veterinario Homero Toscazo y el Ingeniero Agrónomo Jorge Harriet, se tratan las diferentes aristas del tema desde las características de la enfermedad, hasta los métodos de cura, pasando por los síntomas, los efectos y la desinfección entre otros.
Ante la aparición del parásito nosema ceranae en Europa Portal Apícola amplía la información con características de la nueva forma de nosemosis.

¿Qué es la nosemosis?
Es una enfermedad de las abejas adultas obreras, zánganos y reinas causada por un protozoario microsporidio unicelular denominado Nosema apis Zander. Estos organismos viven como parásitos en las células epiteliales que recubren el intestino medio de las abejas donde cumplen su ciclo de vida. En el transcurso de una de las fases de su desarrollo el agente causal produce esporas, esta es una forma de conservación, (resistencia) y diseminación de mismo. Estas se caracterizan por ser ovaladas de 6 micras de largo por 3 de ancho y estar rodeadas por una gruesa membrana celular que las hace resistentes presentando un largo filamento enrollado en su interior.
Las esporas son muy resistentes, en la miel pueden permanecer latentes 3 meses, en el suelo y a la sombra 2 meses, en las abejas en estado de putrefacción de 10 a 20 días, en las heces más de un año, congeladas durante años.

¿Cuales son los síntomas?
Forma manifiesta:
Se observan abejas que se arrastran en la piquera y proximidades de la colmena, arracimadas en el pasto con las alas extendidas, con imposibilidad de volar y el abdomen dilatado.
DIAGNOSTICO A CAMPO: por el color y aspecto del ventrículo de las abejas enfermas: blanco, lechoso, flácido y sin constricciones; en contraste con un color marrón pajizo y elástico y con constricciones en las abejas sanas.
Suele observarse a veces salpicaduras en la tabla de vuelo, frente de la colmena, marcos, panales, producto de la defecación en vuelo de las abejas enfermas al abriese la colmena sobre todo luego de un confinamiento prolongado.
Las manchas de excremento son de un color marrón claro a amarillo lechoso y en forma de estrías en comparación con la forma circular de las heces normales.
El otro síntoma muy importante que produce el Nosema apis es la reducción de la producción, las colonias afectadas producen menos por dos razones:
1) Disminución del número de pecoreadoras en el momento en que son más necesarias para el acarreo del alimento hacia la colmena.
2) mayor consumo de alimentos.
La cuantificación de esta reducción en el producto de la colmena es variable según los distintos autores y el lugar donde estos han trabajado.
Para nuestras latitudes las mediciones son claras y rotundas, los valores se encuentran entre 9 y 20 Kg. por colmena comparando colmenas sanas y enfermas.
Es recomendable el análisis de laboratorio de muestras de abejas adultas para un correcto diagnostico:
• Remitir al laboratorio una muestra de abejas adultas (30-60) de la piquera o entretapa, preferentemente vivas en una cajita rotulada o en jaulitas o bolsas; de no ser posible el envió de abejas vivas enviarlas refrigeradas, en alcohol al 70%, o formol al 10%.
• En el laboratorio se observa con el microscopio la presencia del parásito en el macerado del contenido intestinal.

Nosema Ceranae  

Esta novedosa forma de nosemosis surgió de estudios que analizaban las causas del despoblamiento de las colonias españolas ocurridas en los últimos años. Se barajaron inicialmente muchas posibles razones como insecticidas en el girasol, sequía, virosis, mutación de varroa, entre otras, hasta que el Centro de Investigación Apícola de Marchamalo detectó la presencia del nosema ceranae, un parásito exótico en la región y surgido en el continente asiático (ver la nota “establecen la causa de la elevada mortandad de abejas en Europa” publicada en Portal Apícola el 6/10/05).
El nosema ceranae es originalmente una enfermedad de la especie Apis cerana, que es un tipo de abeja melífera también llamada abeja melífera asiática o abeja melífera oriental.
Hasta el año pasado se suponía que la patología que había aparecido en el 90 % de los 3000 casos analizados en 2004 y en el 97 % de las 800 muestras analizadas en 2005 era el popular nosema apis.; Sin embargo, a través de una nueva técnica de biología molecular que permite amplificar y secuenciar el gen se determinó que finalmente el parásito era el atacante de las abejas asiáticas que de alguna manera había emigrado hacia el viejo continente.
La principal diferencia con el nosema apis es que el único síntoma que presenta es la despoblación de abejas. No se detecta diarrea ni abejas muertas alrededor de las colmenas.
En los primeros meses del año 2006 Alemania y Francia denunciaron la presencia en sus territorios de nosema ceranae.
La fumalgina es, según el Centro de Marchamalo el único remedio efectivo hasta aquí, aunque luego de tratar las colmenas la reinfección se produce de manera rápida.
Por otra parte hay posturas que desacreditan el hallazgo del Centro de Marchamalo. Según describió en exclusiva para El Apicultor el productor radicado argentino radicado en España, Alejandro García, la postura del Centro Andaluz de Apicultura Ecológica es que la detección de nosema ceranae en las colmenas muertas no es suficiente para adjudicarles la muerte En análisis de abejas procedentes de colmenas sanas (Entiéndase de colmenas que viven, producen y se reproducen a satisfacción) aparece a veces una carga de esporas de Nosema altísima y sin embargo otras muestras de colmenas muertas por Nosema dan una carga muy inferior.
Las lesiones encontradas en los intestinos de las abejas e imputadas a Nosema son las mismas que las que aparecen en una abeja muerta por un déficit proteínico.

Multiplicación y difusión de la nosemosis
Las esporas (formas de resistencia) ingresan al organismo de la abeja al ingerir la miel, polen o agua contaminada, o al tomar estas contacto con la materia fecal de abejas contaminadas depositada en cuadros, paredes de alzas y piqueras. Cuando alcanzan la luz del ventrículo o intestino medio, las esporas emiten su filamento polar por medio del cual se fijan e ingresan al interior de las células epiteliales, una vez allí el parásito se multiplica y al cabo de 6 a10 días, se las encuentra llenas de nuevas esporas. Las células se desprenden de la pared intestinal estallando y descargando su contenido (esporas) en la luz intestinal Estas pasan del contenido intestinal de la abeja enferma a sus excrementos siendo eliminados al exterior ensuciando cuadros, panales, paredes internas y externas de la colmena; trasformándose en la fuente de contagio para toda la población de la colonia. Las que no llegan a expulsarse atacan nuevamente las células epiteliales sanas.
Las esporas se diseminan con la materia fecal de las abejas adultas contaminadas. Cuando los excrementos se acumulan en el interior de la colmena, el peligro de contagio es muy alto ya que las abejas más jóvenes que se dedican a la limpieza de las celdas se contaminan y los trasmiten así a los otros individuos de la misma. Cuando la infección alcanza el nivel máximo una abeja puede albergar de 30 a 50 millones de esporas.
Si no se bloquea la multiplicación de esporas, la función digestiva se anula en 14 a 21 días, en estadios intermedios las abejas no digieren bien el polen y la miel y en forma compensatoria aumentan la cantidad de alimento ingerido en un 30 %.
La incidencia de la Nosemosis varia a lo largo del año, se manifiesta por lo general a fines de invierno o principios de la primavera llegando a observarse los niveles más altos de infección durante la primavera.
Durante las primaveras lluviosas o destempladas, las abejas imposibilitadas de volar por esta causa defecan dentro de la colmena.
Si estas heces están contaminadas pueden producir reinfecciones.
Los zánganos pueden ser contagiados eventualmente al ser alimentados por abejas dedicadas a la limpieza. Las reinas también pueden contagiarse de igual manera.

Efecto de la nosemosis sobre la colonia y la abeja
La destrucción progresiva de las células epiteliales por acción del Nosema, altera el proceso normal de secreción de enzimas del intestino medio, necesarias para la digestión de los alimentos que la abeja consume y de los que obtiene los principios nutritivos indispensables para su normal desarrollo, por lo que no solo se ve afectada la digestión de alimentos sino también la de las sustancias nutritivas producto de ellos. La acción negativa del parásito sobre la digestión del polen, se manifiesta por un debilitamiento general de las abejas, ya que no pueden tomar las reservas de grasas y proteínas del mismo, lo cual provoca un envejecimiento prematuro de las mismas por consumo de sus propias reservas corporales, la alteración del funcionamiento de ciertas glándulas y de la nutrición de abejas recién nacidas y de la cría.
Las abejas enfermas viven la mitad del tiempo que los individuos no afectados. La carencia proteica adicional (falta de polen en las colonias o por acción de otras enfermedades como la varroasis) acorta aún más su vida. Se observa por esta causa una falta de reemplazo de las abejas viejas, muchas de ellas mueren a la salida de la invernada, produciendo un desequilibrio en la población, y la colonia se debilita y no desarrolla.
Se produce atrofia de las glándulas hipofarigeas de las abejas nodrizas, esto provoca una reducción en la cría de hasta un 15 % por falta de alimento larval (jalea real).
En reinas muy infectadas se observa la atrofia de sus ovarios
Esta interrumpe la postura de los huevos y son muchas veces remplazadas o mueren poco después, provocando la detención del crecimiento de la población de la colonia.
En los zánganos enfermos se ve afectado su aparato reproductor,
Por lo cual la fecundación de las reinas es deficiente.
Se observa una importante despoblación de la colonia a la salida del invierno, principios de primavera. Se encuentran colmenas sin abejas o casi sin ellas, con cría relativamente numerosa para la cantidad de abejas existentes y agotamiento repentino de la familia.
Existe en las colmenas enfermas mayor consumo de las reservas invernales de miel.
Se observa pérdidas o reposiciones de reinas sucesivas.
Hay una menor recolección de néctar, lo que trae aparejado un menor rendimiento de miel por colmena.
En explotaciones dedicadas a la crianza de reinas o a la producción de jalea real los daños son muy importantes.

Factores predisponentes
Esta enfermedad esta favorecida por inviernos largos y fríos primaveras frescas y lluviosas, y veranos frescos con poco flujo de néctar.
Otro aspecto importante dependiente de la estación es la temperatura, el agente causal de esta enfermedad desarrolla entre 10º y 37º C, encontrando condiciones óptimas para su desarrollo entre 30 y 32º C; Temperaturas por debajo y por encima de los límites inhiben su desarrollo.
Es una típica enfermedad pos estrés que se desarrolla en forma importante en familias débiles, huérfanas, mal acondicionadas, mal invernadas, no atendidas, molestadas con visitas frecuentes objeto de prácticas equivocadas.
Suministrar a las colmenas alimentos de mala calidad: ácidos, fermentados, con impurezas que puedan provocar diarreas en las abejas. Esto es particularmente peligroso sobretodo cuando se ofrecen en invierno si las abejas no pueden salir a realizar su vuelo de aseo.
Suministrar a las colmenas en pleno invierno, sean concentrados o livianos ya que en ambos casos las abejas deben trasformar ese jarabe para poder utilizarlo como alimento lo cual provoca la activación de ciertas glándulas para realizar este proceso y gastos de energía extra y, en caso de los jarabes más livianos se incorpora un porcentaje de humedad a la colmena muy importante. Los alimentos que sustituyan a la miel (jarabe de maíz, jarabe de azúcar) deberían darse durante el otoño en cantidad suficiente como para bloquear la cámara de cría, de manera tal que las abejas tengan suficiente tiempo como para trasformarlo y almacenarlo en los panales antes de la entrada en la invernada, y en caso de la utilización de azúcar lo más concentrado posible (66 %).
Mezclar poblaciones enfermas y débiles con otras sanas.
Alimentar con miel de poblaciones enfermas a colmenas sanas, la cual contiene gran cantidad de esporas. Colocar panales contaminados en las colmenas hacia fines del verano para aprovechar los últimos flujos de néctar.
Manipulación de colonias que hayan sido confinadas por mal tiempo
(Fríos intensos, lluvias). Fines de invierno o principios de primavera es la época más peligrosa para molestar a las colonias, en particular aquellas que permanecieron demasiado tiempo sin volar, esto hace que las abejas defequen dentro de la colmena, sobre los marcos, panales y paredes internas de las alzas. Las abejas ingieren esporas de Nosema con las partículas de excremento al limpiar los panales contaminados y al efectuar la limpieza de las otras abejas, de esta manera las esporas pueden difundirse rápidamente.
El trasporte de abejas a nuevas ubicaciones puede agravar la infección debido al encierro y el aplastamiento que sufren las abejas durante el mismo.
La crianza de abejas reinas pueden llevar a provocar un aumento de la infección debido a la frecuente manipulación a la que son sometidas las colmenas utilizadas: iniciadoras, continuadoras y núcleos de fecundación.
Las colmenas en monte de eucaliptos.


Medidas preventivas
La nosemosis es una enfermedad factorial, cuya evolución depende en gran medida de influencias externas e internas, por lo que la aplicación de medidas preventivas y profilácticas que ayuden a evitar su propagación y desarrollo son tan importantes como su tratamiento.
Practicas para evitar y prevenir el desarrollo de la enfermedad:
Evitar condiciones de exceso de humedad dentro de las colmenas durante la invernada.
Ubicar las colmenas en lugares con buena circulación de aire. Evitar áreas bajas, ventosas y húmedas.
Invernar las colmenas en lugares lo suficientemente protegidos como para que las abejas puedan realizar sus vuelos sanitarios durante el invierno.
Garantizar una adecuada dotación de miel y polen para la invernada.
No alimentar con sustitutos del polen demasiado temprano en la estación si las abejas no pueden volar rápidamente.
Tener cuidado con la alimentación con jarabes para evitar que se almacene un exceso de humedad con ellos. De usarse, esta deberá ser lo más concentrada posible (66%), y si es jarabe de maíz de alta fructosa será puro.
No utilizar panales y alzas contaminados.
No fusionar colmenas enfermas con sanas.
Evitar las manipulaciones excesivas durante el invierno.
Dar a la colonia el espacio adecuado a su desarrollo.
Mantener las colonias con reinas jóvenes y prolíficas y con una gran población de abejas jóvenes.
Recambiar en la temporada los panales de la cámara de cría con panales de cera estampada (33% anual).


Desinfección del material

Los panales pueden ser desinfectados con ácido acético glaciar. Pueden usarse distintas categorías comerciales de este producto. Ácido acético glaciar concentrado al 80 % que se usa directamente o bien ácido acético glaciar al 100 %, que se usa diluido en agua (solución al 80%). Se aplica por evaporación a razón de 120ml por alza.
Precauciones y recomendaciones a tener en cuenta
El ácido acético glaciar (100 % de pureza) o la droga técnica (que a veces viene al 80 % de pureza) deben ser manipulados con precaución, por que son nocivos si se los aspira o inspira y además queman la piel. La sustancia ataca los metales pero es inocua para la cera y la madera.


Métodos de curación
El antibiótico recomendado es la fumagilina, producto que no tiene acción contra las esporas del Nosema apis pero es muy eficaz en la destrucción de las fases evolutivas de parásito.
Este antibiótico por supuesto que no logra el rejuvenecimiento de las abejas adultas, ni la curación de las que padecen la enfermedad, más bien evita el posible contagio de una abeja a otra, interrumpiendo la cadena de infección.
Deben evitarse los tratamientos de las colmenas en la época de entrada de néctar 45 días antes (y 90 días antes de la cosecha).
El producto es soluble en agua y sensible a la luz y al calor, por lo que debe conservarse en un ambiente frió y seco. Mantiene su efectividad durante dos años. Solo es eficaz aplicándolo en jarabe y en candi. En jarabe el antibiótico es eficaz durante dos días.
Asegurarse de que cada dosis tenga 1 gramo de producto por colmena y por toma. A continuación detallamos un método práctico para la preparación del producto:

• Por cada colmena utilizar 1 gr. del producto y 500 ml de jarabe (al 66% en otoño-invierno y al 33% en primavera-verano).
• Para el jarabe al 66% usar 2 partes de azúcar y una de agua.
• Para el jarabe al 33% usar una parte de azúcar y 2 de agua.

EJEMPLO: para 10 colmenas para aplicar con jarabe.

1. Preparar 5 litros de jarabe
2. Disolver a parte 10 gr. de Nosemix-B con una parte del jarabe entre 30º y 35º C.
3. Mezclar 1 y 2, siempre por debajo de los 35º C
4. Envasar en bolsas o aplicar en alimentadores a razón de 500 cc. por colmena.
5. Repetir el tratamiento durante 3 semanas a intervalos de 7 días.

Para 10 colmenas aplicándolo en candy:

1. Mezclar bien 10gr. de Nosemix-B con 990 gr. de azúcar impalpable.
2. Dividir en diez partes (100gr. cada una), e incorporarle jarabe al 50-60 % hasta lograr una consistencia semisólida.
3. aplicar cada porción de candy a las colmenas por la piquera o sobre los cuadros de cría.
4. Repetir el tratamiento durante 3 semanas a intervalos de 7 días.
Ventajas: Con Nosemix- B, Con 100 gramos del producto
Usted trata 33 colmenas mientras que con los otros productos trata 20 colmenas, o sea con la misma cantidad de producto usted trata un 66.5 % mas de colmenas.