CONFIRMACIONES ACERCA DE LA CONTAMINACIÓN
Los nitros quedan en cera al menos 7 años y las abejas los transportan de un cuadro a otro

Estudio Completo

Portal Apícola
(07/10/04) Un nuevo estudio de un laboratorio argentino obtuvo la “constancia de que los metabolitos pueden persistir al menos siete años en la cera” y que “las mismas abejas transportan nitrofuranos desde cuadros contaminados a cuadros nuevos”.

Luego de un año de la presencia de los nitrofuranos en las mieles argentinas, aparecen algunas certezas por parte de laboratorios privados. Días atrás, Portal Apícola dio a conocer los resultados de un estudio del Laboratorio Domínguez, de Paraná Entre Ríos, en el cual se explicita que “las ceras contaminadas con AMOZ serían casi inofensivas para la miel porque se hallaron muy bajos niveles que no alcanzan a contaminarla” ( Ver: Un nitro menos peligroso).

Ahora, los nuevos avances son presentados por Melacrom, el laboratorio de Mercedes, en Buenos Aires, que primero informara sobre la presencia de nitrofuranos en cera . El último estudio de este laboratorio indica que “se ha obtenido constancia de que los metabolitos de los nitrofuranos pueden persistir al menos siete años en la cera y que si no se recambian los panales involucrados, estas drogas quedan como contaminantes y siguen pasando también a la miel”.
Se sabía, por estudios extranjeros, que las sulfas pueden permanecer en cera tres años , pero no había certezas de cuánto permanecían los nitrofuranos. El estudio de Melacrom, que analizó cera de un apicultor que había curado con nitrofuranos siete años atrás y que persisten todavía hoy, aclara algunas cuestiones como el por qué productores que no curaron con nitros desde hace varios años, hoy los tienen.

En sintonía con lo anterior, y en una nueva vuelta de tuerca acerca del movimiento de la contaminación en la colmena, el informe de los ingenieros Paula Lanzelotti y Mauricio Maldonado realiza dos nuevas aseveraciones acerca del el movimiento de la contaminación internamente en una colmena: primero, que “se origina a causa del intercambio de cuadros entre alza melaria y cámara de cría por parte del apicultor”; y segundo, “que además las mismas abejas transportan nitrofuranos desde cuadros contaminados a cuadros nuevos, aunque el impacto sobre la contaminación en miel, es menor que en este segundo caso que en el primero”.
El estudio, que se llevó a cabo mediante el método ELISA para la determinación de residuos del metabolito de la furazolidona (AOZ) en cera de abejas y en miel, estuvo “centrado en algunos casos reales y representativos de colmenas contaminadas con esta sustancia”, según consta en el resumen del trabajo científico.

Concretamente el análisis se basó en dos casos: uno denominado “apicultor del sur” y otro que lleva por nombre “apicultor del norte”.
En el caso denominado “apicultor del sur”, y en lo referido a la distribución de concentraciones de AOZ en la cera y en la miel en una misma colmena, el estudio indica que “la mayor incidencia de nitrofuranos, está en la cera de cuadros donde alguna vez se aplicaron nitrofuranos directamente, en éste caso, cuando estuvieron en cámara de cría. Dicho de otra manera: en una misma colmena, se espera mayor concentración de nitrofuranos, en la miel que se cosecha de cuadros que alguna vez (aún varios años atrás), han estado en cámara de cría y recibieron la aplicación directa de productos con nitrofuranos”.
El análisis aquí agrega una salvedad importante: “Aún así, las abejas también movilizan los nitrofuranos hacia otros cuadros de la colmena (por ejemplo cuadros de alza melaria)”. Sin embargo, se aclara que “la contaminación de estos últimos, es muy inferior a la de los que recibieron nitrofuranos en forma directa. A partir de aquí puede pensarse en que la abeja participa en la distribución del producto aplicado que contiene nitrofuranos”, observa el trabajo de Lancelotti y Maldonado.

En tanto, el análisis del caso denominado “apicultor del sur” dice mucho de la permanencia de los nitros: “Se ha verificado una contaminación de más de 80 ppb de AOZ en la muestra del apiario que corresponde a la cera fundida de alzas melarias (tipo tres cuartos), con cuadros de tipo americano, analizada en las partes más oscuras. El apicultor que la trajo asegura no haber utilizado medicamentos contaminados en los últimos años, pero sabe que desde siete temporadas hacia atrás sí se habían aplicado nitrofuranos sostenidamente, y que en aquella época hasta se puede haber curado la colmena con alza melaria colocada”, detalla el informe.
En función de este nuevo estudio de casos y de las investigaciones anteriores, los ingenieros de

Melacrom esbozaron las siguientes medidas correctivas y preventivas en el caso de colmenas afectadas con nitrofuranos:
1. Evitar el uso de medicamentos veterinarios no controlados
2. No cosechar miel de cuadros de cámara de cría o que han recibido alguna vez un tratamiento con nitrofuranos. De hacerlo, mantenerla separada del resto de la miel e identificarla correctamente.
3. Evitar lo más posible el calentamiento de miel en presencia de cera en caso de colmenas contaminadas. La cera se debe separar de la miel tan pronto como sea posible.
4. Renovar a conciencia la cera de colmenas contaminadas, para evitar futuros problemas en la miel.
5. Exigir trazabilidad (Nº lote o partida) y controles al adquirir productos apícolas (medicamentos, miel, cera estampada, núcleos, sustitutos de polen, alimentos artificiales, etc. ).
Así, resulta positivo que desde laboratorios privados lleguen respuestas que desde el sector oficial se esperan largamente.


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