MANEJO
¿Cómo proteger núcleos durante
el invierno?


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(05/02/04) Características de la alimentación, la temperatura y la ubicación que deben recibir los núcleos de fin de temporada. ¿Cómo invernar los núcleos sobre las colmenas para aprovechar su calor? Experiencias de uso de cajas telgopor. Métodos para la invernada en lugares de inviernos rigurosos.

Los núcleos de fin de temporada se realizan después de la cosecha y su objetivo es aprovechar el gran volumen de abejas de las colmenas, muchas de las cuales se perderían durante el invierno. Estos núcleos, llamados también tardíos, deben ser más fuertes y grandes que los tempranos (núcleos de principios de temporada) y se ha de cuidar especialmente la alimentación, la ubicación y la temperatura que éstos tendrán, puesto que deberán afrontar condiciones muy críticas en la invernada.

Las pequeñas colonias podrán pasar el invierno en cajones nucleros de buena construcción o en cámaras de cría; en este último caso se colocarán guardapiqueras y "poncho" o partidor con el fin de aislar el espacio ocioso del cajón.

Para lograr una buena temperatura es apropiado invernar de uno a tres núcleos encima de una colonia fuerte. Norberto García Girou, en diálogo con Portal Apícola, explicó que si se invernan tres núcleos, el cajón superior "contará con separadores apropiados, entretapas y piqueras individuales y estará separado del cajón inferior por un partidor con doble malla de tejido mosquitero".

Glosario

Invernada: Época de receso invernal de las abejas, para la cual se debe tomar todos los recaudos necesarios. Especialmente, se ha de cuidar la alimentación, la ubicación y la temperatura, puesto que las abejas deberán afrontar condiciones muy críticas en la invernada.

Núcleos de fin de temporada: Un núcleo es una pequeña colonia de abejas que sólo cubre, por lo general, de dos a cinco panales. Los núcleos de fin de temporada son aquellos que se realizan después de la cosecha y su objetivo es aprovechar el gran volumen de abejas de las colmenas, muchas de las cuales se perderían durante el invierno. Estos núcleos, llamados también tardíos, deben ser más fuertes y grandes que los tempranos (núcleos de principios de temporada).


El ingeniero agrónomo aconseja evitar invernar núcleos cuya población en el mes de mayo sea menor a 4 ó 5 cuadros bien cubiertos con abejas.
Alimentación y ubicación de los núcleos
La reserva de miel de un núcleo al comienzo de la invernada será de, al menos, dos panales completos. Como los núcleos “tardíos” son colonias que carecen de un número de pecoreadoras suficiente como para recolectar en la próxima primavera una cantidad significativa de néctar, el secreto del crecimiento de los núcleos de fin de temporada en la próxima mielada está en la adecuada alimentación por parte del apicultor durante la primavera.
Si bien la dosis exacta depende, entre muchos factores, del ingreso natural de néctar, García Girou generaliza y considera que de dos a tres litros de jarabe suministrados una vez en septiembre y otra en octubre, pueden ser suficientes.

Las pequeñas colonias podrán pasar el invierno en cámaras de cría. En este caso, se colocará un "poncho" o partidor con el fin de aislar el espacio ocioso del cajón.


En noviembre, en cambio, con un área de cría bien desarrollada la dosis mensual se elevaría al doble aproximadamente.

El apicultor deberá controlar el ingreso
natural de polen y, si es necesario, suministrará a la colonia algún sustituto
del mismo.

En cuanto a la ubicación en el apiario, los núcleos pueden dejarse en el mismo o se pueden trasladar a otro. Si se dejan en el mismo colmenar habrá que sacudir muchas abejas, pues éstas se pueden volver a sus colmenas originales, dejando el núcleo despoblado. Si se llevan a otro apiario, éste debe estar, por lo menos, a dos kilómetros de distancia, en línea recta para que no se vuelvan las abejas; se puede usar cualquier tipo de abejas.

Los núcleos pueden dejarse en el mismo apiario o se pueden trasladar a otro.


Interrogantes del cómo invernar núcleos

Una de las preguntas que suele aparecer es cómo invernar los núcleos sobre las colmenas para aprovechar su calor. Algunos apicultores consultados por Portal Apícola explicaron que sacan el techo de la colmena y allí colocan una entretapa de tela mosquitera. Y a continuación, un alza estándar con sólo un agujero, realizado con una mecha de 9 mm (esto sólo de piquera para el núcleo superior). En el alza estándar arman el núcleo y luego colocan el techo. Los más experimentados destacan cómo “importantísimo” al hecho de hurgar lo menos posible durante el invierno.

Este método, llamado por algunos apicultores como “nucleos superpuestos”, le dio muy buenos resultados quienes siguieron el proceso que se detalla a continuación: Toman una colmena bien fuerte de dos cuerpos (2 alzas) y, al hacer la división, en el alza superior colocan la mitad de los cuadros de cría, tanto abierta como cerrada, más cuadros de miel y polen y una buen número de abejas (a sabiendas que la pecoreadoras van a volver a su lugar de origen o sea al alza inferior en término de uno o dos días).

Hay quienes incluso colocan en el alza superior también la reina, para que este núcleo prospere con más rapidez.

Acto seguido, dividen las dos alzas con una rejilla excluidora y sobre su marco le incrustan un tejido mosquitero. Una opción aquí es hacer un marco con doble tejido, otra es usar una entretapa con un agujero en el centro y luego colocar un trozo de tejido de cada lado de la entretapa. Esto a fin de que cuando se encuentren las dos reinas no se peleen entre sí.
La piquera del núcleo superior, en este caso, es un pequeño corte del marco de la entretapa (2cm de largo x 5 mm de profundidad) y va ubicado en contra de la piquera original o sea hacia atrás.

Entre los métodos más originales, se encuentran los de aquellos apicultores que invernan sus núcleos de fin de temporada en cajas de telgopor.
Utilizan las conservadoras, como en las que vienen los medicamentos de las droguerías, y le colocan los cuadros (4, 5 ó 6 según el tamaño) adentro. Otros, le colocan la caja “de sombrero” a los núcleos.
Usando la caja de sombrero, según explicaron los apicultores, no se produce humedad y el viento o la helada del invierno no chocan directamente con las paredes del nuclero.
Hay quienes incluso, aparte de lo ya mencionado, rellenan el espacio que hay entre el núcleo y la caja, con papel de diario o pasto.

Métodos para la invernada en lugares de inviernos rigurosos
Colmenas de10 cuadros y núcleos de cría (con 5 cuadros) es una pareja apropiada para la invernada en lugares de temperaturas muy bajas. Se coloca el núcleo encima de una colmena, que lógicamente estará muy fuerte, y con alimento suficiente. Previamente se le habrá quitado el techo, de tal forma que el núcleo de invernada descanse sobre la entretapa.

El núcleo recibe así el calor de la colmena de abajo a través de la entretapa. Si el nucleo no tiene suelo, la entretapa hace las veces de suelo. Otro punto a tener en cuenta es que hay que tapar las zonas laterales con "corcho blanco"(1) y un protector de lluvia (plástico) para que la colmena de abajo no pierda más calor del imprescindible y para que no se moje. Encima de esta "torre", se coloca el techo de la colmena, bien sujeto para que no caiga por el viento (como medida preventiva se suele colocar un par de piedras encima).

También se puede incorporar dos núcleos en paralelo sobre la colmena. En este caso, el apicultor deberá ingeniarse un método para lograr evitar fugas de calor y entradas de agua. Los núcleos suelen tener piquera, y la entretapa les sirve de plataforma de vuelo.

En otras ocasiones, hay quienes utilizan alzas en lugar de núcleos de 4 ó 5 cuadros. Las alzas ofrecen menos problemas de fugas de calor y humedad. El procedimiento es el siguiente:
1º- Se coloca los cuadros con abejas (generalmente de 4-6) en la zona central del alza.
2º - A ambos lados, se incluye un separador para disminuir el espacio del alza (los separadores son piezas del tamaño de los cuadros, fabricados con madera maciza).

3º- Se rellena los espacios laterales vacíos con un aislante térmico (“corcho blanco”) de tal forma que el espacio que se tienen que calentar quede reducido al que ocupan las abejas.

4º- Como suelo de este alza algunos apicultores colocan unos tableros más gruesos, con piquera. De esta forma evitan tener que hacer la piquera en el propio alza de invernada. El problema en hacer directamente la piquera en este alza es la pérdida de calor, aunque no es tan significativa.

Cualquiera de estos dos métodos son aconsejables en lugares en los que la época de frío dura 4 ó 5 meses, con temperaturas que a veces son menores a los 10 grados bajo cero.




(1) El término "corcho blanco" se refiere al denominado "poliespan", que es el material con el que habitualmente se embalan los productos frágiles o aquellos que se quiere mantener a una temperatura constante. Se vende en planchas de diferentes grosores, a precio bastante asequible.

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