PEDIDOS URGENTES – DEPOSITOS TRUCHOS
Varias firmas apícolas estafadas
en $ 45 mil


Portal Apícola
(09/08/04) Varias firmas apícolas de reconocimiento nacional resultaron víctimas de intentos de estafas por un monto aproximado a los 45 mil pesos, según diversas fuentes que pudo corroborar Portal Apícola.


Se trata aparentemente de una banda que opera desde la ciudad de Concordia, Entre Ríos, y tentó a las firmas apícolas en los días previos a la exposición apícola organizada en esta ciudad.
Las firmas víctimas de estos intentos, en algunos casos frustrados, son la empresa Del Rey, El Ceral, Apilab (Fugiprin) otra fábrica de cera estampada de Buenos Aires, un histórico comercio apícola de Capital Federal y un pequeño productor de material de madera de la provincia de Buenos Aires.

Comprobante de depósito adulterado. Ver comisión por
valor sin relación al monto del pago.

Por lo general el modus operandis de lo que aparece como una organización que, en al menos alguna de las maniobras, aprovechó la realización de la Expo de Concordia para encontrar circunstancias propicias para intentar estafas contra empresas del sector apícola.

Depósito falso
A la gente de Del Rey le llamó por teléfono alguien que dijo llamarse Manuel L. para comprarle 300 kilos de cera por un valor de casi 3000 pesos «que debían ser entregados urgente», primero el destino elegido fue Concordia, pero luego fue Chajarí, siempre en Entre Ríos.
Por el pago no había problemas, los «compradores» realizaron un inter depósito en el Banco de Entre Ríos, enviaron el comprobante por fax (ver fax cimil) y luego empezaron a llamar insistentemente reclamando con urgencia el envío del pedido. Desde El Rey, la empresa de Pilar (Bs. As.), esperaron dos o tres días para enviar la mercadería, dando tiempo al ingreso del pago y luego -aunque sin confirmarlo- enviaron el pedido. Cuando vieron que el depósito del pago no existía, las veintipico cajas de cera ya habían sido retiradas del depósito de Chajarí por alguien quien presentó un documento y firmó. Hasta anotaron la patente del Ford Escort: UNL306. (Ver comprobante de retiro)

Constancia de retiro de mercadería producto de una estafa.
Los datos pueden ser falsos.

Según comentó la gente de Pilar a Portal Apícola, los estafadores parecían conocedores de la actividad, utilizaban términos y conceptos de apicultores y hasta «nos pareció escuchar que, desde donde nos hablaban, había ruidos propios de gente trabajando en el armado de colmenas». He aquí una primer constante: todos los damnificados que aceptaron relatar su desgracia a Portal Apícola refirieron que quienes los estafaron, o lo intentaron, eran conocedores de la actividad y podrían haber pasado perfectamente como apicultores.
Con igual «modus operandi» tuvo que lidiar la gente de Fugiprin (Apilab) a quienes se les «compró» telefónicamente cajas de fumagilina por un valor superior a los 12 mil pesos. Un nombre, un celular, comprobante de depósito «trucho» y la urgencia por el envío de la mercadería.
Y la mercadería salió rumbo a Concordia.

En este caso la estafa se frustró porque los destinatarios –nadie sabe por qué- fueron a retirar el envío a Paraná, donde el redespachante sospechó «algo raro» en que los «compradores» retiraran la mercadería fuera de destino y no la entregó, aunque los estafadores exhibieron la documentación.
Pasado el fin de semana, cuando desde Fugiprin descubrieron que el pago no existía llamaron desesperadamente para detener al transporte, quien los alivió avisándoles que la fu magilina –de casualidad- no había sido entregada.

Modus operandis

En la mayoría de los casos el engaño requirió que se hiciera realmente un deposito en la cuenta de la víctima, pero por un monto mínimo (que se denota en el escaso valor de la comisión) que luego se adulteraba el comprobante para enviar por fax. Parecería ser que el día preferido por los estafadores para hacer el negocio es el jueves, y el viernes al mediodía se envía por fax el comprobante trucho, se reclama la urgencia y queda todo el fin de semana para recibir el pedido y desaparecer. El lunes la sorpresa.

Estafa y «apriete»
En el caso de El Ceral la estafa resultó más grave. Como en los casos anteriores se acordó telefónicamente la venta de 500 kilos de cera que serían entregados en Concordia y pagados en el acto.
Luego de intercambiar varias llamadas, el transporte de la empresa, con 3000 kilos de cera, fue citado en la rotonda de la entrada de la más populosa ciudad entrerriana, «para que no te pierdas».
En el centro vial abordaron el camión dos de los estafadores y luego de varias excusas la entrega se fue postergando hasta la nochecita y a último momento se le pidió al chofer del El Ceral que se entregara la mercadería directamente en una quinta donde los estarían esperando para realizar también el pago. Al llegar a la quinta, que luego se sabría está muy cercana a una villa y a la Parroquia, se encontró que esta estaba cerrada. En este punto y luego de esperar un rato, la misma persona que había concretado el pedido original le avisó que la persona que debía abrir la quinta y pagar se «demoraría demasiado», por lo que le sugirió que bajara allí los 500 kilos y luego pasara a cobrar por la oficina. La trampa se cerraba.
Bajaron la cera, uno de los estafadores se quedó «cuidando» la mercadería y el chofer de El Ceral y el otro delincuente partieron a buscar el pago. En el camino el estafador buscó una excusa para bajarse, dejar esperando al chofer y chau.
Luego de un momento de incertidumbre, el transportista llamó al «comprador» y este, lejos de negarse o excusarse le cantó: «te acostamos» y agregó «ahora andate calladito porque te podemos quemar».

Otro que se salvó por casualidad fue un fabricante de maquinarias para carpinterías apícolas, a quien telefónicamente y con comprobante de depósito fraguado, lo «engacharon» con fresas y sierra de carpintería por alrededor de 20 mil pesos. La estafa se frustró porque en el proceso de entrega alguien notó un detalle revelador en la boleta de depósito truchada: el monto de comisión que cobraba el banco no correspondía ni por asomo con la cifra supuestamente depositada. Con igual maniobra fue estafado un productor de material de madera de la provincia de Buenos Aires.
Varios de las empresas estafadas, pero no todas, efectuaron las correspondientes denuncias y los organizadores de la Expo, alertadas sobre el caso, indicaron que la policía local había detenido a dos o tres personas presuntamente vinculadas con el hecho. No obstante, hasta la fecha, no se había informado del recupero de mercadería. Más aún: comentarios coincidentes aseguraron que la cera de El Ceral se estuvo vendiendo en la ciudad de Concordia a 6 ó 7 pesos el kilo.

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