VISIÓN DE UN ESPECIALISTA
Aspectos a tener en cuenta sobre la varroa


Portal Apícola
(22/05/06) El especialista Martín Eguarás, de la Universidad de Mar del Plata disertó acerca de la actualidad de la varroasis. Mencionó los pasos a seguir en el manejo de plagas, los tratamientos con diferentes sustancias y otros elementos necesarios para tomar el control sobre esta enfermedad de las abejas. En declaraciones a Portal Apícola, Eguarás opinó que en Argentina el nivel de varroa depende de los métodos curativos de los productores.

La varroa evolucionó con el tiempo. Antes se hablaba de tres años de infestación con varroa para matar una colmena de abejas europeas. Hoy ya no es la realidad. En los últimos dos años hubo un rebrote importante a nivel mundial.
En Uruguay se hablaba de abejas tolerantes que ya no existen. El ácaro provoca daños directos e indirectos.
Cuando se ven celdas rotas ya la parasitosis es muy alta, y las altas cargas parasitarias son acompañadas por una presencia muy fuerte de virus.
Como ejemplo se puede mencionar el virus del síndrome del acaro parasítico que se parece a la loque europea. Se confunde con esta, y se medica con antibióticos que no producen ningún efecto cuando en realidad lo que habría que hacer es combatir la varroa.
Son los virus los que finalmente provocan la muerte de las colonias.
Hoy la varroasis se debe controlar indefectiblemente en el curso de 12-14 meses para evitar la muerte de las colonias.

AUMENTO DE LA AGRESIVIDAD

Por otra parte, el entrevistado opinó acerca de la posibilidad de aumento de agresividad de la varroa manifestada principalmente en Europa: “no hay nada concreto, se ha charlado el tema pero no ha habido certezas de que la varroa este más agresiva. En Argentina ocurre algo similar”, dijo Eguarás.

La varroa es un parasitoide, no un parásito típico, por cuanto no está adaptado al huésped y provoca su muerte.
En los últimos 15 años los tratamientos en Argentina se realizaron con piretroides (fluvalinato), fosforados (cumafos y amitraz) y productos artesanales.
Se hace un control a calendario (después de la cosecha y en primavera, aconsejándose a veces tres tratamientos).
Con el tiempo, la aparición de resistencia hizo disminuir la eficacia de los tratamientos. No se estudió si esta disminución era debida a fenómenos de resistencia, sino que se aumentó el número de tratamientos, la concentración de las drogas y se agregó el uso de varias drogas combinadas en un mismo control.
Todo esto causó un segundo problema, como fue la aparición de residuos en productos de las colmenas.

Manejo integrado de plagas
Se basa en los siguientes principios:

1- Monitoreo periódico
Para saber cuál es el nivel de infestación y cuándo se llega al nivel en el que es necesario controlar.
2- Aplicación de medidas que reducen el crecimiento poblacional del parásito
3- Uso de sustancias amigables con el ambiente (no contaminantes, orgánicos)
4- Búsqueda de abejas tolerantes (es un trabajo a largo plazo pero de gran importancia). En este sentido hay tres líneas bajo estudio; se las infesta y se evalúa el comportamiento.
La tolerancia puede expresarse en términos de “grooming” (cuando entre las abejas se quitan los parásitos. Se analiza la cantidad de ácaros muertos y sus porcentajes diarios.
Otra línea de investigación se basa en la hipótesis de la reproducción limitada, donde se busca que la descendencia de los ácaros vaya disminuyendo. USA está más avanzado en la investigación ya que dispone de abejas de origen ruso donde se presenta el fenómeno de la reproducción limitada y tienen mayor tolerancia al parásito. Es una línea más tolerante pero menos productiva.

Monitoreo
Tratamientos con sustancias amigables con el medio ambiente

- Ácido fórmico
- Ácido oxálico
- Aceites esenciales (timol)
- Rotenona

-Ácido fórmico: actúa por evaporación. Se utilizan como soporte vermiculita, goma espuma, cartón, matrices de gel.
Tiene un 65-85% de eficacia
Dependiendo del sustrato utilizado puede evaporarse con mayor o menor velocidad. Si se logra una liberación más lenta se obtiene mayor persistencia.
Los vapores son capaces de penetrar los opérculos.
Beevar usa un gel. Fue caro y salió de la comercialización. En los estudios realizados se vio que generaba conflictos con la cría lo que originó que se hicieran algunos ajustes. Se reducía mucho la infestación.

Es de gran importancia la forma de aplicación del producto. Se puede poner en los cabezales, o en cabezales y abajo.
Para que ingrese en las celdas depende de la cercanía a la cría.

-Ácido oxálico
Se aplica por pulverización, goteo o sublimación.
Pudiera ser que tenga efecto sistémico y en ese caso mata pero con baja eficacia. Cuando se utiliza el método del goteo alcanza el 80 a 90% de eficacia; como sistémico es mucho menor)
Es muy buen acaricida. Hay que tener cuidado porque decanta rápido. La sobre dosificación mata a las abejas y por lo tanto hay que revolver continuamente mientras se aplica. Si se sobre dosifica en primavera mata todo.
El efecto en colmenas sin cría es cercano al 90%; en colmenas con cría hay una gran variabilidad y la eficacia es mucho menor. No se aconseja su uso en primavera.
Las curaciones se hacen cada 7 días, con dos o tres repeticiones. Se está planteando repetir el control cada menos días.
Es efectivo pero no lo suficiente. Se está probando con solución azucarada de agua destilada y menor concentración (30%). Parece ser que sin el agregado de azúcar el efecto disminuye.

-Aceites esenciales
Se probaron más de 150 aceites. Generalmente de aromáticas y algunos de la Patagonia como Tagetes schinus.
Se analizan los componentes para detectar aquellos que presentan interés. Se ve el efecto acaricida de cada uno, la composición etc.
Se hacen screenings in vitro. Se hacen comparaciones entre aceites, en grupos de 20.
En el estudio de los ácidos orgánicos se hacen diferentes tests para diferenciar aquellos que pudieran ser utilizados.
Puede hacerse un test de exposición completa donde el parásito pueda comer, oler o tocar el aceite; test de evaporación, sólo lo respira; test de ingestión sistémica, donde se hacen paquetitos de abejas con feromonas de reina y alimento de azúcar con distintas concentraciones de aceite, y se evalúa la mortalidad etc.
Test de toxicidad, se evalúan los distintos productos con un control como Fluvalinato.
Se encontró que Schinus y tomillo matan los ácaros con bajas concentraciones. A veces puede ocurrir que también mate a las abejas por lo que es necesario evaluar el riesgo.
Se calcula el CL50 para las abejas y los ácaros para ver qué aceites pueden continuar con las pruebas de campo.
Test de atracción y repelencia: se utilizan tubitos de cera impregnados con el aceite en estudio en una sola punta; se libera el ácaro en el medio del tubito y se observa para qué lado se desplaza. Generalmente los ácaros van hacia la punta con cera pura mostrando el aceite una cierta repelencia. Se clasifican en atractivos y repelentes.

El problema con los aceites es lograr la persistencia.
Se están haciendo micro encapsulados que con el ambiente de la colmena se van degradando y va pasando al medio lentamente.
El aceite de Schinus molle tiene muy buena atracción para los ácaros y los mata.
Una vez que se sabe cómo actúa se prosigue con las pruebas de campo para definir la forma de aplicación más adecuada.

-Timol
Se presenta en polvo, cristales, solución alcohólica, gel.
Se aplican 25 gramos o dos dosis; se obtiene una eficacia del 94% si la infestación es moderada. Se recomienda la aplicación en pos-cosecha.

-Rotenona:
Se aplica en polvo sobre soporte de vermiculita, tablillas embebidas.
A mayor número de tratamientos, mayor eficacia.
La posibilidad de su utilización está en proceso de estudio.
Se está probando para aplicarlo en tiras de PVC.

Hay que olvidarse de las curaciones por calendario y las reglas fijas; se propone un manejo basado en monitoreos.
En la Provincia de Buenos Aires generalmente se llega a la poscosecha con 3000 a 4000 ácaros; mayor concentración de ácaros por abeja (hay menor cantidad de abejas) y hay que curar por ejemplo, con Timol (80-90% de eficacia).
1-Para el mes de abril, con las colonias confinadas a cámara de cría, la infestación baja a 500-700 parásitos por colonia. Hay que prestar atención ya que puede haber reinfestación si los vecinos no curan (si no hay un plan sanitario regional). Pueden producirse una o dos reinfecciones.
2-Se llega al mes de junio con 1000 ácaros. Para septiembre y teniendo en cuenta si hay cría o no, se decide lo que se hace.
3-Si se cura con oxálico cuando no hay cría utilizando preparaciones con azúcar, es suficiente con dos aplicaciones. Se baja la carga parasitaria a 60-120 ácaros lo que permite llegar bien a la cosecha. Se continúa moni toreando
En enero-febrero, se trata de rotar el acaricida con el uso por ejemplo de rotenona.
Si hay cría el control se complica porque la eficacia es menor.
En junio se va a tener 400 ácaros y se llega a noviembre con una carga parasitaria muy alta.
Puede ser que en setiembre-octubre haya que aplicar un orgánico como fórmico en una aplicación de larga duración, o dos de corta duración; con esto se consigue bajar la carga a 220 ácaros. Después de la cosecha se ve que se hace. Siempre hay que monitorear después de cada aplicación.
En lugar de fórmico se puede poner un panal zanganero.

-Conclusiones

Con el Manejo Integrado de Plagas es posible el control de varroa en las condiciones bajo estudio, aún con presencia permanente de cría.
Requiere un cambio de mentalidad.
Se utilizan moléculas no contaminantes.
Para la elección del producto a utilizar se debe considerar:
-eficacia
-costo
-resistencia
-residuos
-tiempo de permanencia

Los aspectos mencionados fueron expuestos durante la jornada de apicultura del 28 Congreso de AAPA llevado a cabo adelante en la ciudad de Bahía Blanca

“En Argentina depende de los métodos de curación”
En diálogo con Portal Apícola, Eguarás explicó que “el nivel de varroa presente en Argentina depende de cada región y de los métodos curativos que emplee el apicultor”. El especialista amplió ejemplificando el caso de Mar del Plata en donde se obtienen resultados positivos. El especialista sostuvo que “cuando la cosecha es temprana la curación se realiza en marzo y si se produce tardíamente se cura en septiembre. Se cura 1 o 2 veces al año. Se utiliza ácido fórmico”.