LA DENUNCIA CONTRA MIELES ARGENTINAS
Campos reconoció que la denuncia por “nitros” fue una maniobra comercial

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Portal Apícola
(15/06/04) El Secretario de Agricultura, Miguel Campos, aseguró que “la Secretaría de Agricultura está trabajando para defender científicamente la hipótesis de que los niveles de nitrofurano que se exigen en Europa podrían ser considerados prácticamente como barreras paraarancelarias”.


Foto: Archivo
Sólo se trata de dinero

El reconocimiento del secretario Campos llega tarde, cuando el daño sufrido por el sector es irreversible.
Durante casi un año las autoridades del área miel de la Secretaría desvirtuaron el verdadero origen comercial de la denuncia contra la apicultura argentina.

Derivaron la cuestión al SENASA, como si fuera una cuestión sanitaria, en lugar de afrontarlo junto a Cancillería, como lo que era: una agresión política – comercial.
Responsabilizaron a los apicultores, buscaron culpables y demonizaron a los presuntos contaminadores.

Minimizaron la alevosa caída de las exportaciones y se bañaron de santidad en la “salud pública”.
Se convirtieron en los héroes de la “calidad”, contra los “irresponsables” apicultores, que había que “educar”.
Mientras tanto, dejaron que la apicultura se deslizara de un tiempo de esplendor hacia temporadas oscuras e inciertas. El negocio se hacía solo. ¿Quiénes ganaron? ¿Quiénes perdieron?
Ahora reconocen que se trató “barreras paraarancelarias”. Un manera suave de denominar el brutal zarpazo comercial sufrido por nuestra cadena de producción apícola ante la mirada impasible de la Secretaría.

El discurso oficial será de ahora en más que Europa “es mala”. Claro, si la culpa está fuera del país empiezan a perder fundamentos los reclamos de compensación económica que podrían corresponderle al Estado si la causa principal de la caída del sector hubiera sido realmente la contaminación.
Como se ve: todo es por dinero

En su visita a la ciudad de Balnearia, en el noreste de Córdoba, el pasado viernes 11 de junio el Secretario de Agricultura expresó que “la Secretaría de Agricultura está trabajando para defender científicamente la hipótesis de que los niveles de nitrofurano que se exigen en Europa podrían ser considerados prácticamente como barreras paraarancelarias”.

De esta forma, el titular de Agricultura reconoció que la tan mentada contaminación no es otra cosa que una traba comercial por parte de los países compradores orientada a obtener miel barata bajo una excusa sanitaria.

De esta manera, aunque de forma tardía y tal vez ya inútil, Campos coincide con la sospecha expuesta desde el comienzo de la crisis en Portal Apícola.
Según lo expresado textualmente por el diario La Voz del Interior de Córdoba, “El secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, se refirió a las trabas surgidas en la exportación de miel a Europa al detectarse en algunas partidas la presencia de nitrofurano (residuos de antibióticos), y adjudicó a esas objeciones finalidades “paraarancelarias” para trabar el ingreso del producto”.

Justificó la postura en el hecho de que en otros productos de mucho mayor consumo que la miel (por caso, el pollo o el conejo) hay niveles de tolerancia de contenido de nitrofurano muchos más altos. “Es muy fácil demostrar cuantitativamente que los niveles que nos están pidiendo en mieles, dado el bajo consumo per cápita comparado con los otros productos, es muy bajo. Por eso lo consideramos casi como una traba paraarancelaria”, afirmó Campos a los periódicos cordobeses.
Con estas declaraciones, Campos desautorizó completamente a Mercedes Nimo y a todo el SENASA, quienes venían sosteniendo a capa y espada que las denuncias de Europa tenían como causa justificada problemas de “calidad de las mieles argentinas” y/o de “salud pública”.

Al referirse a las contaminaciones con nitrofuranos, que aún existiendo ahora se reconocen como secundarias, el funcionario reconoció, en la misma nota, que “hay responsabilidades compartidas entre los apicultores que usaron el producto, aun sabiendo que estaba prohibido, y el Gobierno central que falló en los controles”. Aunque si el producto presuntamente contaminado estaba prohibido, nadie lo había informado.

“Ahora, estamos buscando un mecanismo para revertir la situación y estamos trabajando en estrategias de sistemas de producción que puedan ir diluyendo a través de los años el contenido de nitrofurano en nuestras mieles”, especificó.
De esta forma, y después de casi un año, la Secretaría de Agricultura reconoce lisa y llanamente que los nitrofuranos, son una “nitromaniobra”.


La Voz del Interior
Barrera “paraarancelarias” con la miel

El secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, se refirió a las trabas surgidas en la exportación de miel a Europa al detectarse en algunas partidas la presencia de nitrofurano (residuos de antibióticos), y adjudicó a esas objeciones finalidades “paraarancelarias” para trabar el ingreso del producto.

Campos aludió al tema durante su visita a la localidad cordobesa de Balnearia, uno de los centros de producción y exportación de miel de la provincia.

El funcionario reconoció que en la situación hay responsabilidades compartidas entre los apicultores que usaron el producto, aun sabiendo que estaba prohibido, y el Gobierno central que falló en los controles.

“Ahora, estamos buscando un mecanismo para revertir la situación y estamos trabajando en estrategias de sistemas de producción que puedan ir diluyendo a través de los años el contenido de nitrofurano en nuestras mieles”, especificó.

No obstante, Campos dijo que la Secretaría de Agricultura está trabajando para defender científicamente la hipótesis de que los niveles de nitrofurano que se exigen en Europa podrían ser considerados prácticamente como “barreras paraarancelarias”.

Justificó la postura en el hecho de que en otros productos de mucho mayor consumo que la miel (por caso, el pollo o el conejo) hay niveles de tolerancia de contenido de nitrofurano muchos más altos. “Es muy fácil demostrar cuantitativamente que los niveles que nos están pidiendo en mieles, dado el bajo consumo per cápita comparado con los otros productos, es muy bajo. Por eso lo consideramos casi como una traba paraarancelaria”, afirmó.



La Mañana de Córdoba

Gestiones por miel y oficina de SENASA


El secretario de Agricultura y Ganadería, Carlos Presas, junto al titular de Agricultura y Ganadería de la Nación, Miguel Campos, visitaron ayer la localidad de Balnearia, donde se reunieron con productores y empresarios de la región para tratar el tema apícola, la instalación de una oficina del SENASA y de una Agencia Zonal de la cartera provincial.

Con respecto a la problemática de la producción apícola, Presas explicó que el «centro del conflicto reside en que los nitrogenados, sustancias presentes en nuestra miel, están prohibidos desde el año 95, por lo tanto no es aceptada por los compradores; solamente se tolera el margen de error de laboratorio, que es de 0,3 partes por billón».
En ese sentido, acordaron con los productores el planteo que se realizará al mercado internacional. «Hay muchos países que consumen productos como conejos o pollos, para los que está permitida una parte por billón, a pesar de que se consume mucha más carne de conejo y pollo que miel», sostuvo el referente provincial.

La inquietud fue expuesta a Campos, quien la trasladará a los organismos de control correspondientes en Canadá e Inglaterra, en el marco de una misión que saldrá hacia esos países el domingo próximo. «Lo que propondrá el secretario es un análisis acerca de que si somos los productores de una miel que dicen que es la mejor del mundo, y su consumo es mucho menor que el de las carnes antes mencionadas, el impacto de esta sustancia que contiene la miel, supuestamente cancerígena, no tendría por qué afectar en nada», dijo Presas.
La concreción de ese análisis podría, incluso, elevar el rango permitido a una parte por billón, como para los otros productos lo que, en definitiva, solucionaría el conflicto.

En otro contexto, el funcionario provincial participó ayer de los actos por el Día del Trabajador de la Carne, donde estuvieron presentes el presidente del SENASA, Jorge Amaya, y el presidente del ONCCA, Marcelo Rossi, con quienes firmó sendos convenios de cooperación y fortalecimiento institucional. Este prevé la constitución de una oficina de dicha institución en Córdoba, significando «que el productor no tenga que ir a Buenos Aires a hacer todos los trámites pertinentes, y que desde el SENASA se puedan tomar decisiones para los productores locales, en la misma Córdoba, lógicamente, bajo la línea sanitaria nacional», consignó Presas.

 


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