que tienen
asimismo ácidos, alcoholes libres e hidrocarburos.
Los
principales componentes ácidos de las ceras son el ácido
palmítico, el esteárico, el cerótico, el
lignocérico y el melísico, que están esterificados
con los alcoholes cetílico, cerílico, miricílico
y melísico. Éstos constituyentes están en
partes libres, así como también los hidrocarburos
heptacosano, triacontano y hentriacontano.
Cuando se habla de cera se sobreentiende que se trata de la de
abejas; ceras de otro origen se designan con una denominación
que indica su procedencia, como cera montana, de carnauba, del
Japón y otras.
En el comercio es muy frecuente encontrar mezclas de ceras que
contienen aditivos como parafina o cerisina, estearina, esperma
de ballena, colofonia, sebo, aceite de palma, azufre, almidón,
pez, entre otros.
TOMA
DE LA MUESTRA
Para determinar la pureza o la presencia de elementos extraños
en la cera se deben tomar muestras mediante una espátula
y por medio de unos perforadores que pueden tener la forma de
un barreno en espiral o de un taladro cilíndrico. Como
en algunos productos céreos se hace difícil extraer
la muestra debido a que son muy duros, es conveniente calentar
un poco la espátula o el taladro para facilitar su introducción
en la cera.
Se hacen varias tomas en distintos lugares de la masa del producto;
se reúnen todas las tomas, se funden juntas, se dejan enfriar
y de allí se toma la muestra media.
Cuando la cera está contenida en sacos, se toman de cada
uno de éstos tres muestras correspondientes al fondo, a
la parte media y a la superficie de los mismos. La mezcla de estas
muestras parciales (que pueden analizarse separadamente si así
se desea) se funde y de aquí se toma la muestra individual
de cada saco.
CARACTERES
ORGANOLÉPTICOS
El olor de la muestra es un punto de referencia muy importante
para caracterizar la presencia de una cera determinada, como la
de abeja o la de carnauba, así como para poner de manifiesto
determinadas impurezas, como la colofonia, sebo y aceites rancios.
Para apreciar mejor el olor es conveniente calentar una porción
de la muestra en un tubo de ensayo.
El sabor de los productos céreos ayuda a la caracterización
de los mismos y a la de las impurezas existentes; si se toma un
poco de la muestra y se la coloca entre la lengua y el paladar,
puede apreciarse al mismo tiempo el sabor y la consistencia (la
consistencia también se determina entre las constantes
físicas).
El color de la cera de abejas es amarillo fuerte o ligeramente
amarillento, si no ha sido blanqueada. Si se trata de un producto
comercial que está teñido con colorantes artificiales,
éstos se descubren fácilmente.
Es muy interesante para la orientación del análisis
la prueba siguiente: Se toma de medio a un gramo de cera y se
funde en un tubo de ensayo, se vierte sobre un vidrio de reloj
y se deja estar 24 horas a temperatura ambiente. Al cabo de este
tiempo se toma la cera entre los dedos índice y pulgar
y se hace con ella una bola que se aprieta y redondea como si
se tratara de hacer una píldora.
La muestra de cera pura de abejas es fácilmente moldeable
con el calor de la mano; una vez trabajada es ligeramente pegajosa,
aunque los dedos no se manchen o se pongan aceitosos, y tiene
un aspecto homogéneo, transparente y sin brillo.
La
adición de parafina se reconoce a través de
la masa moldeada porque esta se resbala de entre los dedos,
por la aparición de un brillo intenso y de un olor
característico similar al de petróleo.
Si la muestra es de color blanquecino, con un brillo de porcelana
y no homogénea, y al empezar a moldearla se deshace
en fragmentos que sólo por un moldeo más prolongado
terminan formando una masa plástica y homogénea,
puede sospecharse la adición de estearina o ceresina.
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La presencia de colofonia se reconoce porque la masa es pegajosa
y presenta el olor característico de la resina.
En análogas condiciones se manifiesta a presencia de
sebo, que produce una masa aceitosa y de olor peculiar. Otras
ceras mezcladas a la de abejas, tales como la de carnauba
o la cera del Japón, comunican a la muestra un olor
aromático muy característico. |
SOLUBILIDAD.
Se toman 5 gramos de cera y se hierven en un tubo de ensayo con
1520 mililitros de agua. Se deja en reposo; en la parte superior
de la mezcla se formará una capa de cera fundida, que debe
ser clara y transparente y que al enfriarse formará una
capa sólida y homogénea.
Si la cera contiene resinas, gutapercha, caucho o gomas, así
como arena, caliza o ferruginosa, se formará una emulsión
muy difícil de romper, de la que la capa de cera fundida
y limpia se separa sólo si se añade ácido
clorhídrico al 20 por ciento o una solución de cloruro
de calcio.
En el caso de existir impurezas insolubles en el agua, tales como
almidón, azufre y polen, éstas se ponen de manifiesto
con la simple observación de la capa acuosa o cera fundida.
La capa acuosa se separa y se determina en ella la acidez. En
la cera blanqueada con ácido sulfúrico, esta capa
es ácida, y la presencia del ácido se puede determinar
por su precipitación con cloruro de bario.
Las ceras son solubles en cloroformo y en tetracloruro de carbono
e insolubles en alcohol al 80 por ciento.
CONSTANTES
FÍSICAS
Densidad
Método de flotación: Este
método es sólo aproximado, no obstante sirve de
orientación en muchos casos, por lo que se emplea con frecuencia.
Se funde la cera y se deja caer goteando, mediante una pipeta
o una varilla, en alcohol al 80 por ciento contenido en un vaso
de precipitación. De esta forma se obtienen trocitos redondeados
que se dejan secar durante 24 horas sobre papel de filtro.
Una vez secos estos trozos, se toman unos ocho o diez y se introducen
en un vaso de precipitación que contiene alcohol al 95
por ciento (por lo general, en este líquido, los trozos
descienden al fondo), se añade agua destilada poco a poco
hasta que los trozos empiezan a flotar; cuando esto ocurre, se
filtra el líquido y se determina la densidad, que será
la misma que la de la cera.
Es conveniente repetir la operación añadiendo, primero,
los trozos sobre agua e ir agregando alcohol al 95 por ciento
hasta que desciendan al fondo. Hallando la media de la densidad
de este líquido y del anterior, se logra una exactitud
mayor.
Consistencia.
La consistencia de la cera, a temperatura ambiente, es muy variable
de unas a otras. La apreciación de esta consistencia se
realiza, la mayoría de las veces, por observación
directa, presionando un trozo de cera entre las yemas de los dedos.
En el análisis sistemático, el valor de la consistencia
se deduce de las determinaciones de los puntos de fusión,
y más correctamente, determinando su viscosidad.
Punto
de fusión.
Medio gramo de la muestra, aproximadamente, es sometido al
calor en una cápsula de porcelana o vidrio hasta que
la cera se funde. Luego se coloca en la cera un tubo capilar
de vidrio, de unos 2 a 3 centímetro de longitud, para
que se llene.
El tubo capilar se une a un termómetro, por medio de
una gomita o de un alambre, a la altura del bulbo. El conjunto
se introduce en un vaso de precipitación de 500 mililitros
de capacidad, lleno de agua, y se va calentando lentamente,
sobre todo cuando se acerca al punto de fusión, de
tal modo que la temperatura ascienda a 0,1÷0,2º
C por minuto, observando estas variaciones.
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| Se
toma como punto de fusión la temperatura a la cual
la capa de cera solidificada en el tubo se ve descender a
simple vista |
CONSTANTES
QUÍMICAS
Índice de acidez.
Se conoce con el nombre de índice de acidez al número
de miligramos de hidróxido de potasio necesario para neutralizar
los ácidos minerales u orgánicos libres contenidos
en un gramo de grasa. A partir de este valor, se puede calcular
el porcentaje de ácidos libres, cuando se conoce la clase
de los que producen esta acidez en la cera.
El índice de acidez no es una constante específica
para cada cera, y su valor es variable según la manera
de obtener dicha cera o los tratamientos ulteriores a que se hubiera
sometido.
Se ponen 5 gramos de la muestra en un Erlenmeyer de 250 mililitros
y se agregan 75 mililitros de una muestra formada con dos partes
de benzol y una de alcohol. Se calienta bajo un condensador de
reflujo hasta la total disolución de la mezcla y luego
se deja enfriar a temperatura ambiente; titular con una solución
0,5 N de hidróxido de potasio alcohólica, utilizando
fenolftaleína como indicador.
Cálculo:
I.A.= índice de acidez = 28,075 x ml KOH 5
Índice
de saponificación.
El índice de saponificación designa el número
de miligramos de hidróxido de potasio necesario para la
neutralización de los ácidos grasos contenidos en
un gramo de grasa, bien se hallen estos libres o combinados en
forma de éster o lactonas.
Esta constante no es de gran interés para la caracterización
de las ceras, ya que sus valores en las especies afines son bastante
próximos. En la actualidad tiene poco interés dada
la existencia de otros índices verdaderamente característicos
y de fácil determinación.
Se colocan 5 gramos de la muestra en un Erlenmeyer de 250 mililitros,
se agregan 75 mililitros de benzol y 25 de solución 0,5
N de hidróxido de potasio alcohólica, y se hierve
suavemente bajo un condensador de reflujo durante dos horas. También
se hace una prueba en blanco (o sea sin la cera) utilizando igual
cantidad de reactivos.
Titular en caliente con una solución 0,5 N de ácido
sulfúrico, usando fenolftaleína como indicador.
Cálculo:
I.S. = índice de saponificación = 28,075 x (a-b)
5
a= ml de ácido sulfúrico 0,5 N gastados en la prueba
en blanco.
b= ml de ácido sulfúrico 0,5 N gastados en la muestra.
Índice
de éster
El índice de éster comprende el número de
miligramos de hidróxido de potasio necesarios para neutralizar
los ácidos grasos de un gramo de grasa combinada en forma
de éster.
Se calcula restando el índice de acidez del de saponificación.
Cálculo:
I.E. = índice de éster = I.S. - I.A.
Relación
numérica:
Es el cociente que resulta de dividir la diferencia entre los
índices de saponificación y de acidez por este último.
Cálculo:
R.N. = relación numérica = I.S. - I.A.
I.A.
DETECCIÓN DE ADULTERACIONES
Agregado de parafina
La parafina o ceresina, consiste en una mezcla de alcanos superiores
sólidos; es una masa sólida, microcristalina, de
color blanco opaco, inodora y casi insípida. Funde a 74÷80º
C, hierve a más de 360º C, y la densidad es de 0,920-0,940.
Es insoluble en agua, soluble en 35 partes de alcohol absoluto,
muy soluble en el éter, en el benzol, en el cloroformo,
en los aceites y en las esencias.
Método: Para determinar la presencia
de parafina en la cera, se procede de la siguiente manera: A 5
gramos de cera se le agregan 25 mililitros de solución
alcohólica de hidróxido de potasio al 12 por ciento
y se calienta hasta que adquiera una consistencia pastosa. Luego
se disuelve con 20 mililitros de glicerina caliente y se añaden
50 mililitros de agua caliente.
En caso de presencia de parafina o ceresina se produce un enturbia-miento
blanco, lechoso que se transforma en un precipitado cuando existe
una gran cantidad de parafina.
Agregado de grasa.
Las grasas son ésteres de la glicerina y se conocen como
«glicéridos». Son masas blancas, de consistencia
blanda, casi inodoras y de sabor algo dulzón. Funden entre
36÷45º C, el peso específico a 15º C,
es igual a 0,931-0,932.
Difícilmente son solubles en alcohol, fácilmente
solubles en el éter, en el cloroformo y en el sulfuro de
carbono en caliente.
Método: En un vaso de precipitación
de 50 mililitros calentar a ebullición un gramo de cera,
más 10 mililitros de solución de carbonato de sodio
anhidro al 30 por ciento, hasta su disolución. Enfriar
y dejar en reposo; luego se pasa con cuidado el líquido
a un tubo de ensayo y se le agrega 5 mililitros de agua.
En presencia de grasa se obtiene un líquido blanco lechoso,
que luego forma grumos que ascienden a la superficie aproximadamente
a los 10 minutos.
Agregado de estearina.
La estearina o ácido esteárico es una masa blanca,
compacta, inodora e insípida, cristalina y untuosa al tacto.
Funde a 60º÷65º C. Es insoluble en el agua, soluble
en unas 50 partes de alcohol, mucho más soluble en alcohol
hirviendo, éter, cloroformo, benzol y otros.
La estearina comercial no está formada por ácido
esteárico puro, sino que además contiene ácido
palmítico y otros ácidos grasos.
Método: En un vaso de precipitación
de 50 mililitros calentar un gramo de cera, con 7 mililitros de
alcohol etílico y 3 de agua, hasta su disolución.
Enfriar a 20º C y filtrar en un tubo de ensayo.
En presencia de estearina, el filtrado, diluido con 4 mililitros
de agua, da un precipitado blanco lechoso.
Agregado de resinas.
La cera contiene por lo general una pequeña cantidad de
resina que no se puede evitar puesto que acompaña al barniz
con que las abejas revisten las celdas y los opérculos
que han permanecido durante algún tiempo en la colmena.
Si ésta fuera la única forma en que la resina se
incorpora a la cera, la cuestión no sería tan grave.
Pero desgraciadamente, esta resina es nada más que una
mínima parte de la que en realidad se encuentra en la mayoría
de las ceras.
Por lo general, la mayor parte proviene del descuido del apicultor
que al raspar los cuadros, colmenas y alzas deja caer en raspaduras
de propóleos en la cera.
Método:
En un vaso de precipitación de 50 mililitros calentar un
gramo de cera con 4 mililitros de ácido nítrico
concentrado, llevando a ebullición durante un minuto. Luego
se deja enfriar y se diluye con 4 mililitros de agua y luego se
neutraliza con amoníaco.
En caso de presencia de resinas en la cera, se forman vapores
rojizos al calentar la mezcla y la solución final es de
color pardo o pardo-rojizo.
Agregado de almidón, féculas y harinas.
Método: En un vaso de precipitación
de 50 mililitros calentar un gramo de cera con 12 mililitros de
esencia de trementina, hasta lograr la disolución.
En presencia de almidón, féculas y harinas se forma
un depósito blanco que se torna azul por el agregado de
una gota en solución acuosa de yodo.
Agregado de sustancias minerales.
Método: En un vaso
de precipitación de 50 mililitros calentar un gramo de
cera con 12 mililitros de cloroformo, hasta la disolución.
En presencia de sustancias minerales, se forma un residuo insoluble.
(*)
Nota extraída de la Edición N° 21 de Apicultura
Revista Los Lirios.
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PARÁMETROS
DE CALIDAD
Densidad: 0,958 - 0,970 g/ml
Consistencia aprox.: Blanda a 25ºC
Punto de Fusión: 64 - 65 º
C
Indice de Acidez: 17-23 (nº de miligramos
de KOH)
Indice de saponificación: 85 - 101
(nº de miligramos de KOH)
Indice de Ester: 70-80 (nº de miligramos
de KOH)
Solubilidad: La cera debe ser totalmente
soluble en cloroformo, benceno y tetra cloruro de carbono;
insoluble en agua destilada y alcohol de 80º o menos.
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