NOTA TECNICA

Ingreso a la invernada
Portal Apícola | Viernes 28 de Marzo de 2014
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Las abejas deben estar bien nutridas. Esto se logra almacenando las suficientes reservas energéticas y proteicas, miel y polen

Una vez finalizada la temporada de cosecha, el productor apícola debe comenzar a preparar sus colmenas para pasar una invernada sin sobresaltos y reduciendo al mínimo posible el número de bajas, es más algunos (una gran mayoría) consideran que es el momento clave para pensar en una buena zafra durante el verano siguiente.
Las abejas deben estar bien nutridas para entrar a la invernada, esto se logra almacenando las suficientes reservas energéticas y proteicas, miel y polen, para sobrevivir al invierno y posibilitar un primer ciclo de cría vigoroso en la próxima primavera.
La falta de nutrición produce colmenas chicas e incluso mortandad de las mismas. Es necesario asegurar que los dos últimos ciclos de cría al final de la temporada nazcan bien nutridos y con suficientes reservas corporales. Estas cámaras que han quedado posiblemente muy abejadas, pronto necesitarán ayuda extra para pasar el invierno. La necesidad de dejar la colmena, cámara o nuclero con reservas, radica en que sin miel esta unidad muere literalmente de hambre y sin polen se va extinguiendo lentamente por la falta de renovación de abejas. Un síntoma de la muerte por hambre se da en la aparición de muchas abejas metidas de cabeza en las celdas y el resto formando un colchón en el piso, en cambio la muerte por falta de polen se evidencia con un desabejado casi total, aunque todavía le encontremos restos de miel.
En el último ciclo de cría el apiario debe tener garantizadas las reservas energéticas y proteicas para generar reservas corporales para pasar el invierno.
Esta alimentación permite una supervivencia de las abejas en el período invernal, y posibilita la generación de temperatura para la colmena, señala un artículo elaborado por los técnicos apícolas Daniel Poffer y Leandro Frigoli.
Al alimentar monitorear el apiario para determinar la carga de varroa como así también realizar la inspección de la totalidad de las colmenas buscando loque europea, loque americana y cría yesificada.

Preparación de la colmena

Entre algunas recomendaciones importantes, se destacan:

Bloquear la cámara de cría: al producir el bloqueo de la cámara de cría se genera un corte o al menos una disminución de la postura de la reina, por lo tanto la última camada de cría no tendrá que alimentar nuevas generaciones y las proteínas ingeridas a través del consumo del polen serán direccionadas a generar reservas corporales para las abejas invernantes. Además se acortará el ciclo de reproducción de varroa para que los tratamientos sean más eficientes.

Realizar monitoreo y control de Varroa: durante todo el año debemos mantener controlada la carga de varroa, pero es sumamente importante una baja carga poscosecha.
Si se logra mantener una baja carga de varroa las abejas lograrán incorporar gran proporción de las proteínas ingeridas.

Contar con un plan de alimentación energético estratégico adecuado: Mientras que en primavera se busca desarrollar el nido de cría, en el otoño se buscará incorporar la cantidad de reservas suficientes para pasar el invierno. El alimento que se incorpore dependerá de la cantidad de reservas que las abejas hayan recolectado naturalmente. Al terminar la cosecha la colmena dejar más de 6 cuadros de reservas y realizar el bloqueo de la cámara de cría como se mencionó anteriormente.

Realizar una inspección de otoño: inspeccionar la totalidad de las colmenas en otoño para poder determinar la prevalencia de las principales enfermedades tales como loque europea, loque americana y cría yesificada, como así también monitorear la presencia de varroa y nosema. Esto nos permitirá desarrollar
acciones correctivas en el caso que se detecte alguna de ellas. También se deberán identificar las colmenas huérfanas y zanganeras.

Categorizar las colmenas: esta categorización nos puede brindar información sobre lo que sucede desde que las colmenas entran al invierno hasta su salida y el arranque primaveral. La misma se puede realizar una vez producido el bloqueo de las cámaras de cría junto con la inspección del apiario.

Núcleos de fin de temporada

Ante la llegada del invierno los apicultores deben plantearse las características de la alimentación, la temperatura y la ubicación que deben recibir los núcleos de fin de temporada. Los núcleos de fin de temporada se realizan después de la cosecha y su objetivo es aprovechar el gran volumen de abejas de las colmenas, muchas de las cuales se perderían durante el invierno. Estos núcleos, llamados también tardíos, deben ser más fuertes y grandes que los núcleos de principios de temporada. Las pequeñas colonias podrán pasar el invierno en cajones nucleros de buena construcción o en cámaras de cría; en este último caso se colocarán guardapiqueras y "poncho" o partidor con el fin de aislar el espacio ocioso del cajón (igualmente nosotros muchas veces recomendamos el no uso del poncho ya que muchas veces genera demasiada humedad dentro de la colmena y asi pueden proliferar enfermedades como la nosemosis). Algunos reconocidos apicultores de la zona de Bahia Blanca invernan sus colmenas de uno a tres núcleos encima de una colonia fuerte. Además,  aconsejan evitar invernar núcleos cuya población en el mes de mayo sea menor a 4 ó 5 cuadros bien cubiertos con abejas.

Destacados

La invernada es un período fundamental porque, desde ahí, nacerán las nuevas generaciones que serán las encargadas del crecimiento de la colmena y la realización de una buena cosecha.
Los apicultores chicos urgidos por la necesidad extractan todo y no dejan reservas, debiendo en consecuencia alimentar a sus colmenas.
Durante Junio, Julio y Agosto es poco lo que podemos hacer sobre las colmenas, en esta época es donde nos damos cuenta de la importancia de haber dejado suficientes reservas. Se alimentará y suplementará muy bien si es necesario, evitando idas a los apiarios para abaratar costos en combustibles.

 


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