NOTA TECNICA

Manejo integrado de las colmenas
Portal Apícola | Martes 25 de Marzo de 2014
www.api-portal.com.ar

Reinas jóvenes, buenas reservas de polen y miel y abejas resistentes, condiciones claves para conseguir un buen estado sanitario de las abejas.

Para llegar a aplicar un correcto manejo sanitario en nuestros apiarios es necesario conocer y/o recordar ciertas pautas y prácticas fundamentales a implementar en los mismos  que inciden directa o indirectamente desde el punto de vista sanitario.
Entre ellos, es importante destacar que las colmenas deben contar con reinas jóvenes y que además presenten un buen stock genético (es decir que sean tolerantes y/o resistentes a las distintas patologías apícolas, no solamente a Varroa), materiales en buenas condiciones considerando que estamos en una etapa en la cual existe desgaste por el accionar de la cosecha misma y buena reserva de polen y miel. Esto depende fundamentalmente de cada zona en particular y sus características correspondientes, además del desarrollo temprano de las colmenas.
Por ejemplo en el sur de la Provincia de Buenos Aires se estima que una colmena bien desarrollada necesita de 12 a 15 kilos para pasar sin grandes sobresaltos el invierno y tener un buen arranque primaveral.
En consecuencia si logramos articular estos puntos conseguiremos un buen estado sanitario en nuestros apiarios.
De allí, que surge la necesidad de implementar un manejo sanitario integrado del colmenar. Esto significa aplicar un método para el control de las diferentes enfermedades utilizando distintas herramientas técnicas disponibles , compatibles entre sí, conformando un  sistema de manejo de poblaciones con sentido ecológico, para mantener las plagas en niveles inferiores a aquellos que causan daño económico a la población de abejas.
Es una estrategia donde se mezcla todo lo que es el manejo a lo largo del año, y que por supuesto tienen las limitaciones de vegetación y climáticas propias de cada región en particular.
Si se reducen las plagas y enfermedades en las colmenas no sólo se beneficia al medio ambiente, se reducen los costos con los mismos niveles de producción y calidad del producto sino que se aporta a la competitividad de la empresas en los mercados consumidores de miel, señala un artículo técnico elaborado por Susana Bruno que Portal Apícola presenta en versión periodística.
Además, es importante remarcar que el manejo integrado no consiste solamente diagnosticar a tiempo las distintas enfermedades, diferenciarlas entre sí, saber cómo, con qué y cuándo curarlas sino también saber cómo evitar que aparezcan aplicando las medidas preventivas de higiene y profilaxis  a lo largo del año y si ello sucede corregir las causas que llevaron a las colmenas a esta situación y luego a través de todos los conocimientos sobre cada una de ellas como hacerles frente es decir poner en práctica las medidas o el manejo terapéutico necesario en cada situación en particular. Tener presente que ciertas prácticas inadecuadas, no ejecutadas a tiempo o directamente no llevadas a cabo repercuten en la manifestación de las distintas enfermedades de las colonias y en los esfuerzos que para tratar de controlarlas se realizan.
Dentro de ellas y para cada una de las principales enfermedades tenemos entre muchos otros factores los siguientes:

 Varroasis

  • Atraso en la época de cura: pérdida de colmenas en invernada o a la salida de la misma.
  • Falta de evaluación del grado de infestación antes y después de los tratamientos
  • Falta de tratamientos zonales coordinados
  • Resistencia de los ácaros a los acaricidas
  • Manejo incorrecto de los productos acaricidas
  • condiciones de aplicación deficientes
  • productos que permanecen en las colmenas superando los límites aconsejados.
  • reducción en el número de aplicaciones del producto
  • incorrecta dosificación, ya sea de productos artesanales y/o productos autorizados
  • Uso de productos "mágicos":
  • Falta de abejas tolerantes a Varroa
  • Loque Americana
  • Falta de inspección de las cámaras de cría, lo cual impide encontrar la enfermedad en sus estadios iniciales y favorece la aparición de colmenas muertas y pilladas en el campo.
  • Disminución en el recambio de cuadros de cámara de cría.
  • Disminución en la eliminación de panales enfermos.
  • Falta de desinfección de las colmenas.
  • Aumento de la cantidad de Varroa.
  • Resistencia bacteriana a los antibióticos.

 Nosemosis

  • Manejos erróneos del apicultor provocando situaciones de estrés y/o debilitamiento de las colonias: Entre las cuales pueden mencionarse reservas inadecuadas de miel y polen, suministro de alimentos de mala calidad, suministro de alimentos en pleno invierno y estímulos demasiados tempranos en primavera.
  • Disminución en el recambio de cuadros de cámara de cría.
  • Falta de desinfección de los materiales apícolas.
  • Aumento de la cantidad de Varroa.
  • Daños indirectos causados por el hombre, como destrucción de especies melíferas y poleníferas o el uso de pesticidas.



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