NOTA TECNICA

Cuestiones importantes para una buena nutrición apícola
Portal Apícola | Jueves 21 de Junio de 2012
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Mientras que ALIMENTAR es poner a disposición de las abejas un alimento determinado, NUTRIR es lograr que ese alimento sea adecuadamente digerido, asimilado y llegue a incorporarse efectivamente a nivel de los tejidos de las abejas.

Para comenzar a hablar de la nutrición primero deberíamos considerar el cambio que ha habido en la apicultura en los últimos años, principalmente en el avance de la agriculturización y la contaminación ambiental, causando disminuciones de los rindes y, por ende, bajas en la rentabilidad de la empresa apícola.
Esto nos lleva a decir que debemos dejar de pensar a la apicultura como un hobby, aún con 20 colmenas, y pensarlas como una actividad profesional, lo cual quiere decir que debemos tratar que nuestras colmenas den lo máximo posible en la zona donde nos encontramos y, como dice la definición de nuestra actividad, debemos criar la mayor cantidad de abejas posible en el momento adecuado para aprovechar la oferta de néctar que tengamos para forrajear en nuestros colmenares, señala un artículo técnico elaborado por el Técnico Agrónomo Rubén Montero de Alfa Apicultura que Portal Apícola presenta en versión periodística.
Para esto debemos trabajar en la triada de producción: Alimentación, Sanidad y Genética. Estos tres deben estar unidos en un plan de manejo, cada uno en forma individual no sirven, el cual planifiquemos de antemano de acuerdo a la curva de floración de nuestro colmenar.
Nos ocuparemos de la nutrición de las colmenas, ya que estamos seguros que hoy en día es el mayor problema que hay en los apiarios y del que menos nos ocupamos, sobre todo la nutrición proteica, cuyo déficit deriva en síntomas que confundimos con algunas enfermedades o son las condiciones para que las mismas prosperen.
Antes de entrar en tema deberíamos recordar la diferencia entre nutrir y alimentar las colmenas. Mientras que ALIMENTAR es poner a disposición de las abejas un alimento determinado, NUTRIR es lograr que ese alimento sea adecuadamente digerido, asimilado y llegue a incorporarse efectivamente a nivel de los tejidos de las abejas.
Muchas veces hablamos de alimentar las colmenas, gastamos dinero en esto y no vemos los resultados, ya que lo que les estamos dando no es lo que la abeja necesita para cubrir la totalidad de sus necesidades alimenticias, y brindamos solo una proporción de las mismas. Como cuando damos jarabe a las colmenas para incentivar porque vemos entrada de polen  y le están faltando algunos aminoácidos a la dieta proteica que ese polen aporta y no vemos los efectos esperados.
Tenemos que tener en cuenta que los requerimientos de una abeja son energéticos, aportados por la miel; y proteicos, que los aporta el polen junto con las vitaminas y los minerales.
Según las castas de las abejas tenemos diferentes requerimientos de proteínas, energía, vitaminas, grasas, agua y minerales.
Además, dentro de las proteínas lo que debemos conocer bien es el perfil de aminoácidos que nos aportan, ya que las abejas tienen un grupo importantes de éstos que son esenciales, o sea que deben estar en la dieta, ya que no los puede producir con la combinación de los otros aminoácidos.
Si vemos las necesidades de cada casta de abejas lo podemos relacionar con las necesidades nutricionales de la colmena (Ver cuadro):

Cuadro

Etapa

Nutrición

Larvas de
obreras

2-3 días abundante jalea real
3 cambia la jalea real
3-4 días polen
papilla vasta

Larvas de
zánganos

Más alimento que las larvas de obrera
4º día gran cantidad polen
papilla vasta

Larvas de reinas

Abundante jalea real hasta operculado

Adultos

  • reina
  • obreras
  • zánganos

 

Jalea real ® funciones de reproducción
dieta de miel y polen ® síntesis jalea real, cera.
dieta de miel y polen

Siguiendo el cuadro vemos que cuando comienza a crecer la cría empieza la necesidad de polen, ya que la jalea real está compuesta principalmente de proteína.
Lo otro que debemos recordar es que la obrera adulta tiene un pico de consumo de proteína a los 5 días de vida y disminuye hasta el día 14, cuando ya no asimila más polen. La abeja adulta, entonces, solo depende de sus reservas internas.
Si relacionamos lo anterior, y sabiendo que según el aporte de néctar va a ser el desarrollo de las colmenas y que al aumentar el área de cría comienzan a crecer los requerimientos proteicos de las colmenas, cuando estimulamos con jarabe debemos también suplementar proteicamente. Esto se debe a que hasta el presente solo nos encargábamos de aportar energía (jarabe) para estimular las colmenas. Hoy vemos la necesidad de aportar proteínas a la dieta para balancear los aminoácidos de la misma, ya que el polen que esta disponible no es de buena calidad (tomemos en cuenta que una colmena necesita entre 20 y 40 Kg. de polen por año para su desarrollo).
Sabemos que hay pólenes de diferentes calidades, por lo tanto algunos no alcanzaran a cubrir las necesidades de una colmena (PB <20%), otros sostendrán el desarrollo de la colonia en condiciones de flujo suave de néctar (PB 20-25%), y otros sostendrán el desarrollo de la colonia aun en condiciones de flujo fuerte de néctar (PB>25%). Por lo tanto, debemos estar atentos al tipo de polen que esta aportando el entorno y cuando debemos intervenir con sustitutos de polen. Los mismos se clasifican según la cantidad de Proteína bruta que tienen en su composición y el perfil de aminoácidos que aportan.
En el mercado hay suplementos y estimulantes. Cada uno aporta proteínas, minerales y vitaminas en diferentes proporciones y formas, generando diferentes respuestas en las colmenas.
Esto lo tenemos que tener en cuenta de acuerdo a lo que nosotros queremos generar en las colmenas, el estado de las mismas, la edad de las reinas y el aporte que haya de polen en cantidad y calidad.
El desbalance de aminoácidos se puede subsanar con un estimulante, pero si tengo carencia solo lo puedo revertir con un suplemento.
Los dos momentos claves son: en el otoño, en los últimos ciclos de cría de los que va a nacer la abeja de invierno, y en primavera cuando se expande el nido cría.
También debemos preguntarnos si estamos realizando un manejo que aumente las necesidades proteicas de la colmena.
Cuando una abeja pasa escasez de energía (miel) lo primero que hace es generar energía de las grasas almacenadas, luego comienza a degradar las proteínas de los cuerpos grasos y al final las proteínas de sus músculos. Esto explica porque cuesta tanto levantar una colmena que sufrió hambre. Las abejas consumieron hasta sus músculos y además ya no tienen la edad para incorporar proteínas para poder recuperarse, debiendo esperar un nuevo ciclo de cría para que haya abeja con buenas condiciones corporales para poder volar y alimentar a la cría.
Por lo tanto, cuando vamos a elegir que suplemento utilizar tenemos que tener en cuenta el precio, el aporte que nos da cada uno y lo que genera en la colmena.
El único que genera una estimulación en la colmena es el azúcar, los demás solo sirven para alimentar o generar reservas. Además, al comparar el precio debemos tener en cuenta los materiales indigestibles y el agua que estamos comprando. No sirve comparar precio por kilo de cada uno, sino que debemos comparar el pecio por unidad aprovechada por la abeja.
Otros puntos a tener en cuenta para lograr ser eficientes en todos los aspectos son: Evitar generar pillaje al suministrar el alimento (evitar los derrames, dejar tirados bidones), alimentadores que pierden (para evitar tirar alimento que nos cuesta dinero) y tener en cuenta la facilidad de acceso de las abejas al alimentador (sistemas como las bolsitas de nailon).


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