ARTICULO TECNICO

Metodología para calcular costos de producción
Portal Apícola | Lunes 19 de Marzo de 2012
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Gastos, amortizaciones, costos de oportunidad y diferentes cuestiones  a considerar para conseguir que su empresa apícola sea rentable.

Desde el punto de vista económico, costos de producción es la expresión en dinero de todo lo que se debe hacer para atraer y mantener a los factores de la producción hacia una actividad determinada, (Foulon M, 1963).  Estos factores son, en la actividad agropecuaria, la tierra, el capital, el trabajo y la gestión empresarial, señala un trabajo elaborado por Castignani; Caporgno;  Masciangelo; y Orellano que Portal Apícola presenta en versión periodística acotada.
El costo de producción contempla la retribución a todos estos factores de modo que los mismos continúen en la actividad a través del tiempo, y se expresan a través de gastos, amortizaciones y costos de oportunidad por unidad (Ghida Daza et al., 2009). En este caso la “producción de miel” en una empresa apícola.
Entonces, Costo De Producción o Costo de Largo Plazo (PLP) es igual a:

Gastos: Insumos y servicios consumidos en el proceso productivo.
Amortizaciones: Compensación por la pérdida de valor por desgaste u obsolescencia de los bienes durables.
Costos de oportunidad: Es el valor al cual se renuncia por el hecho de no utilizar un insumo en la forma alternativa más rentable. Este concepto es más abarcativo, ya que incluye, además del capital, a otros factores de la producción no remunerados, como pueden ser el trabajo familiar en la empresa y al gerenciamiento de la empresa.
Se reconoce que no todas las empresas apícolas tienen como única actividad la producción de miel, la gran mayoría es predominantemente productora de miel y genera subproductos como son la cera, venta de reinas, entre otros. Por lo tanto se debe evitar cargar al costo de miel aquellos generados por los subproductos, el RECUPERO.
Frank y Vanderlin (1998) y Poppe y Boone (1998) sugieren la utilización del denominado costo residual por unidad de producto principal, el cual tiene como supuesto que el producto secundario es producido sólo porque existe el producto principal y que los ingresos del subproducto son iguales a sus propios costos, es decir que no generan beneficios. Este método es pertinente en empresas donde los ingresos de miel superan el 70%.
Las categorías  Corto Plazo y Mediano Plazo son solo pasos intermedios del verdadero Costo de Producción Económico, que es el Costo de Largo Plazo, y han sido creados para contribuir a la toma de decisiones de la empresa (Castignani et al., 2011).

Definido el marco, es necesario introducir el tiempo, dado que el horizonte de planificación inducirá también los componentes del costo. Pueden realizarse estimaciones del costo de producción para planificaciones de corto, mediano o largo plazo.
•Corto plazo: Periodo menor a un año
•Mediano plazo: Periodo de 1-5 años.
•Largo plazo: Periodo mayor a 5 años.

El costo de la actividad apícola, se expresa en valores unitarios dividiendo el numerador por los kilos de miel producidos, o en su defecto por las colmenas a inicio de ciclo productivo. Se debe considerar que la producción de miel es considerada como la actividad principal.

El Costo de Corto Plazo (CCP) comprende los gastos directos (GD) y los gastos indirectos (GI), menos el recupero (R), que surjan de un flujo de fondos en el caso de  control de gestión (análisis ex-post). En estimaciones a partir de modelos (ex-ante) los costos directos (CD) están compuestos por los gastos directos (GD) y las amortizaciones directas (AD), también llamadas recambio de reinas. Cuando los ingresos son inferiores a los GD (ex-post) o CD (ex-ante) llevará a una pérdida o reducción de liquidez, siendo los resultados aplicables a decisiones que tienen impacto en el año.

Se diferencian en los CD grandes rubros como alimentación, envases, mano de obra, movilidad, tratamientos sanitarios, reinas, mantenimiento y arrendamiento, entre otros y dentro de los GI todos aquellos referidos a impuestos (monotributo, débitos,  créditos, otros) y gastos de mantenimiento instalaciones y estructura de la empresa.

Debido a la gran heterogeneidad de empresas apícolas existen variadas situaciones con relación al impuesto al valor agregado (I.V.A), en este sentido aquellas responsables que se encuentran inscriptas registran la información sin I.V.A tomando como supuesto que existe un balance neutral entre compras y ventas. La figura de monotributista debe registrar los ingresos y egresos con su valor pleno, es decir con I.VA, además de contemplar los gastos de monotributo según categoría en que se encuentre. 

La organización familiar de gran parte de las explotaciones agropecuarias hace que generalmente el trabajo físico y gerencial no sea remunerado explícitamente a través de gastos en salarios u honorarios. En tales casos, la retribución a estos factores debe imputarse  a través (al igual que los intereses en el caso del capital) de sus costos de oportunidad (Ghida Daza et al., 2009). En empresas con mano de obra familiar, el criterio utilizado para el aporte del trabajo es considerarlo como un costo físico real no remunerado el que debería explicitarse a través de un jornal equivalente (Villanova  y Justo, 2003); asignando el trabajo físico al Costo de Corto Plazo (CCP), y las tareas dedicadas a la toma de decisiones a la retribución al gerenciamiento al Costo de Largo Plazo (CLP). 

Al sumar las amortizaciones al CCP se obtiene el Costo de Mediano Plazo (CMP), y cuando los ingresos son iguales o mayores al CMP existe la suficiente cantidad de dinero para inversiones necesarias en remplazo de activos corrientes. Sin embargo el productor no obtiene ninguna retribución por el gerenciamiento de la empresa.

El CLP tiene como una de sus finalidades relacionarse con el precio del producto (kg miel) en términos del valor que permita retribuir a todos los factores de la producción involucrados, asegurando la sustentatibilidad económica de la actividad en el tiempo. Si los ingresos se posicionarán levemente por debajo del CLP, la situación del productor depende si tiene una lógica empresarial (no realiza trabajo físico) o si es una empresa familiar en donde se hace cargo de tareas operativas. En el primer caso, el productor y su familia podrán mantener su nivel de gastos en base a la retribución gerencial obtenida, mientras que para las empresas familiares los ingresos provienen de los aportes del trabajo físico, costo directo, y la retribución por gerenciamiento de la empresa. En esta última situación si el precio se encuentra por debajo del CLP las empresas familiares presentan mayor flexibilidad y sus propietarios cuentan con un ingreso familiar más estable, compuesto del salario obtenido por el trabajo realizado y  la retribución a su gerenciamiento por la toma de decisiones.

 


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