MITOS

Colmenas en la ciudad
Portal Apícola | Miércoles 04 de Julio de 2012
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Las ciudades donde el interés apícola ha renacido con mayor fuerza son París, Berlín, Londres, Tokio, Vancouver, San Francisco y Nueva York.

En ciudades importantes del mundo, las colmenas ganan terreno en el plano urbano, fundamentalmente por apicultores aficionados y algunos chefs reconocidos.
Estos últimos aprovechan las terrazas y azoteas de restaurantes y hoteles para producir la miel que incluyen en sus platos y postres, y los clientes están encantados de leer en la carta "miel orgánica producida en este mismo establecimiento", según manifestaron los propios chefs.
Las ciudades donde el interés apícola ha renacido con mayor fuerza son París, Berlín, Londres, Tokio, Vancouver, San Francisco y Nueva York.

Mitos…

Mito 1: Sobre la pureza y calidad de la miel urbana.
A diferencia de lo que pudiera pensarse, la apicultura urbana genera miel con menor concentración de residuos químicos que la producida en explotaciones agropecuarias convencionales, debido a los altos niveles de pesticidas usados en la agricultura intensiva. Al existir una mayor diversidad de plantas y flores, la miel urbana es incluso de mayor calidad.
Mito 2: Las abejas fomentan la aparición de alergias.
Existen abundantes evidencias que relacionarían el polen de las colmenas producidas en la ciudad con el desarrollo de defensas de la población contra alérgenos locales.
Mito 3: Las abejas afectan negativamente a los jardines y parques de la ciudad.
Las abejas son los polinizadores más importantes de las plantas con flores. La tercera parte de los alimentos humanos son polinizados por insectos, sobre todo abejas.
Mito 4: Las abejas son agresivas y peligrosas para los habitantes de la ciudad.
Las abejas melíferas han convivido con el ser humano durante milenios, primero con cazadores-recolectores de Europa, Asia Menor y el norte de África, que recolectaban miel silvestre, y con el desarrollo de la agricultura y los primeros asentamientos urbanos del neolítico, nació la producción de miel en colmenas o enjambres promovidos por el propio ser humano. No son agresivas y sólo asumen un comportamiento defensivo cuando han perdido a su reina o ésta no está aovando, al no poder garantizar la supervivencia de la colonia, representada en el nacimiento de nuevas generaciones. En cualquier caso, incluso un comportamiento defensivo circunstancial como el expuesto se daría sólo en una aproximación a la colmena, y no más allá de la misma terraza o azotea.
Mito 5: La apicultura urbana es una afición costosa y difícil.
Alcanza con adquirir una colmena y los primeros ejemplares de una colonia para iniciar la producción de miel. En cuanto al nivel de dificultad, tanto especialistas como recién iniciados insisten en el poco cuidado que requiere una colmena en el entorno rico en plantas con flores.



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