ALTERNATIVAS

Diversificación Apícola, una deuda interna
Portal Apícola | Miércoles 2 de Mayo de 2012
www.api-portal.com.ar

Por Pablo A. Maessen *

La mejor manera de hacerle frente a los tiempos difíciles es sacar pecho y  enfrentarlos, para luego buscar ideas que sirvan para salir de ella en forma parcial o total pero que nos permita dar un paso adelante.

Es sabido a vivas voces que la apicultura de Argentina tiene su peso en el mercado mundial de la miel a granel, lógicamente con sus altibajos  pero a la hora de la verdad los apicultores argentinos somos reconocidos por el volumen y la calidad de nuestras mieles presentadas en tambores, donde  terminan en las góndolas de los supermercados de todo el mundo y en el mejor de los casos con una etiqueta donde en letra pequeña se lee miel de Argentina. Desde que tengo memoria se habla de la necesidad imperiosa de desarrollar el mercado de la miel fraccionada dejando de lado el modelo tradicional donde nos hemos destacado por ser proveedores  de miel en tambores. También se dice que es muy necesario trabajar en campañas de difusión para incrementar el mercado interno de la miel haciendo frente a las crisis que periódicamente nos sacuden.

Durante estos últimos 20 años escuche cientos de ideas y propuestas relacionadas a que lo que debería hacerse en el sector para salir adelante, más hoy recuerdo que el día que decidí dedicarme a la apicultura visité a uno de los productores de miel más reconocidos de Mendoza y me dijo “joven dedíquese a otra cosa, vea hoy el precio del azúcar de cañas es más alto que el de un kilogramo de miel y si esto sigue así tendremos que dejar la actividad”. La verdad es que desde ese día solo aprendí a vivir en crisis, si de algo estamos seguros en la Argentina es que siempre estamos en crisis, mayor o menor, pero crisis al fin.

La mejor manera de hacerle frente a los tiempos difíciles es sacar pecho y  enfrentarlos, para luego buscar ideas que sirvan para salir de ella en forma parcial o total pero que nos permita dar un paso adelante. El tomar esa primer decisión permitirá dejar de lado la inercia. Si tomamos como modelo la cultura del trabajo y el esfuerzo que nos trajeron  nuestros abuelos, los inmigrantes que llegaron a nuestro país podremos construir las bases sólidas para edificar algo nuevo.
Los invito a que hagan el ejercicio de generar propuestas PARA  DIVERSIFICAR  LA PRODUCCIÓN APICOLA. Es necesario generar ideas, las cuales creen que podrían transformarse en la solución para sus problemas. Haga la lista más larga que pueda en un papel, no deje de anotar ninguna aunque resulte muy loca. Todos somos creativos, sea como un niño póngale pasión a lo que está haciendo, abra su mente, permita que las ideas lleguen a usted, todos tenemos derecho a soñar en algo mejor, algo diferente. Por ahora solo preocúpese por las ideas no le busque objeciones ni peros, no piense en el lugar donde lo ejecutaría, ni en el tiempo y el dinero que le demandará, dese el gusto de pensar en un instante que los recursos con los que cuenta son ilimitados solo piense que todo lo que se proponga hacer es posible. NO PERMITA QUE NADIE ARRUINE ESTE INSTANTE DONDE ESTA REUNIDO CON USTED MISMO GENERANDO UNA NUEVA PROPUESTA.

Imagino que tiene un lista interesante de propuestas… déjelas de lado por un momento y sigamos charlando un poco sobre la DIVERSIFICACIÓN APÍCOLA. Mucha gente cree que el camino de la diversificación se limita a cambiar la miel del tambor  un envase con etiqueta, incluyendo la denominación de origen geográfico u origen floral, pero esta historia no termina aquí, por lo contrario es solo el principio de un gran camino que debemos recorrer si queremos optimizar y aprovechar al máximo los recursos que nos brindan las abejas. No podemos conformarnos con una buena cosecha de miel a la hora de hablar de producción. Tenemos que pensar en todas las alternativas que nos brinda la colmena. Por ejemplo la producción de cera es una interesante propuesta que se ha desestimado durante años pensando que solo se obtiene con el fin de panes que luego se destinan para producir cera estampada fundamental para nuestra apicultura. De partida tenemos que entender que  la cera de abeja, no es un sub producto apícola sino un producto con todas las letras que es la base de una infinidad de sub-productos, no olvidemos que hace algunos años atrás la cera de abeja se destinaba a la elaboración de velas, a la industria cosmética, muy usada en la elaboración de pomadas y cremas para cuero, brillo para muebles de madera y pisos, automóviles etc. En fin un sinnúmero de alternativas artesanales e industriales que hoy se han dejado de lado. ¿Cuántos sub-productos podríamos elaborar con la cera de abeja para remplazar productos derivados de la industria del petróleo?

Si hablamos del polen podríamos pensar en una gama de sub-productos derivados, desde los más simples a los más complejos, partiendo de la mezcla de miel y polen, pasando a los polivitamínicos combinando cereales, polen, miel hasta pensar en alimentos balanceados para aves y todo tipo de mascotas. El polen se presenta como una interesante alternativa para la elaboración de cosméticos naturales y bebidas energizantes, todo un mundo para explorar.
No debemos dejar de lado la jalea real y sus posibilidades para la industria cosmetológica usándola en cremas para cutis, baños oculares y una infinidad de usos apiterapeuticos. Recuerdo un emprendimiento que conocí hace algunos años donde un apicultor vendía jalea en las celdas reales, manifestando que era jalea 100% pura sin ser tocada por la mano del hombre .
Al mencionar los productos apiterapéuticos estamos obligados de mencionar al propóleos el producto más noble que la apicultura puede brindar, pero también el más golpeado en nuestro país desde la década de los 90’. Me faltarían páginas para describir todos los subproductos y sus propiedades pero si existe una deuda del sector apícola argentino es con el propóleos y todo la potencialidad existente en el pudiendo fabricarse desde barniz para maderas y cortinas con gran capacidad de filtrar rayos UV como medicamentos de uso humano y veterinario.
Desde hace algunos años en nuestro país se ha perfeccionado la tecnología para extracción de la apitoxina también conocida como veneno de abeja una propuesta interesante donde los apicultores literalmente “ordeñan” sus abejas con distintos métodos  para transformarse en proveedores de veneno para la elaboración de medicamentos en distintos laboratorios.
Los servicios de polinización también pueden considerarse como “productos de nuestras colmenas” donde la apicultura estrecha lazos con la agricultura permitiendo la obtención de frutos y semillas de mayor calidad, cantidad y tamaño,  como en contenido de azúcares en las frutas y  de aceite en las semillas de oleaginosas como el girasol y la colza destinada a la obtención de bio-combustible.
La producción de material vivo en todas sus presentaciones son una interesante alternativa de diversificar desde la producción de reinas con genética certificada, reinas “vírgenes”; reinas inseminadas artificialmente con semen de zánganos seleccionados, pasando por núcleos y paquetes de abejas para formación de nuevos apiarios, o refuerzo de colmenas para polinización. Pero no termina aquí, se  abre la puerta para la comercialización de sub-productos  tales como cuadros de cría, celadas reales, abejas por kg. etc.

No piense que me olvidé de los productos derivados de la miel, que ocurre es que esto da para tanto que debería escribir la segunda parte, pero bien, no los dejaré con la intriga. La miel como reina de los productos apícolas tiene una gran gama de sub productos que se podrían obtener a partir de ella desde los tradicionales caramelos de miel , como la obtención de dulces y mermeladas de frutas donde remplazamos el azúcar por la miel obteniendo combinaciones muy interesantes para el paladar. También debemos darle un espacio para el arrope de miel esquicito para combinar unos buenos mates junto a unas torta fritas o sopaipillas. Sin olvidar el postre que nos acompaña desde la época colonial “arroz con leche con arrope de miel”. Si pensamos en bebidas podemos hablar de la conocida “grapamiel” una mezcla ideal para los días fríos del invierno. La elaboración de licores de miel en todas sus gamas, con vainilla, crema, chocolate, menta etc.

La hidromiel es una desconocida para muchos apicultores argentinos pero hoy por hoy se proyecta como una alternativa de producción diversificada de gran rentabilidad para países europeos como Polonia y Eslovaquia que luego del concurso de hidromieles realizado en APIMONDIA 2011 en Buenos Aires nos demostraron todo lo que todavía tenemos que aprender del tema.  Argentina tiene algunos destellos de producción artesanal que en el futuro nos permitirá proyectarnos hacia el exterior solo hace falta que nuestros productores se lo propongan y acepten el desafío trabajando en la obtención de hidromieles secos, espumantes, licorosas y aromatizadas.

Partiendo de la hidromiel se puede producir un sub producto de 2 nivel, en otras palabras un sub – subproducto que es el vinagre de miel una delicatesen solo para algunos entendidos. Imagine un vinagre de miel aromatizado con romero o estragón y ni de que hablar de la producción de vinagre de miel saborizado con ajo. Imagine acompañar un rico asado con cebollitas o encurtidos con vinagre de miel. Si podemos hacer vinagre de miel, también se puede hacer “acceto de miel” el cual permite lograr obtener productos muy sofisticados para satisfacer a los paladares más exigentes. Llegando a obtener un sub producto de 3 nivel respecto a la materia prima original, la miel.

Antes de despedirme tomado una refrescante “cerveza de miel” los invito relean su lista de propuestas de diversificación y se proyecten en alguna  de ellas de manera de encontrar la forma de desarrollarlo, no se olvide que el mundo se mueve gracias a las grandes ideas y que estas nacieron de gente apasionada que se animó a pensar en lo impensable llegó el momento de cumplir con la deuda interna .

* Coordinador de APIPUZZLE
“Construyendo conocimientos en apicultura”

ir arriba